Argumentum Ad iuditium (Argumento justo)

Guerra de estiércol, ¿y ahora qué?

31/1/18 - 01:15 PM
La pregunta que se hace el pueblo es, ¿cómo pueden convivir en la Asamblea diputados que se acusan de graves delitos, por qué nadie investiga las denuncias y si después de lograr sus acuerdos, volverán a comer en el mismo plato?

El empecinamiento del presidente Juan Carlos Varela en ratificar a sus ungidas a la Corte Suprema de Justicia desnudó, una vez más, a nuestra clase política representada en las diferentes bancadas legislativas. Fue como meter a los diputados en un chiquero y sentarse a la sombra a esperar que se lanzaran estiércol.

Misiles de alto calibre se cruzaron de lado y lado en un debate que lo único positivo que dejó fue la certeza del pueblo sobre la calidad de la clase de políticos que toman las decisiones más importantes del país.

Se dijeron de todo, desde “narcopolíticos”, “lavadores de dinero”, “corruptos” y “matraqueadores”, hasta “deshonestos” y “mentirosos”, ante la mirada atónita de un pueblo que esperaba la ratificación o rechazo de dos personas a la máxima magistratura de justicia.

Antes de eso se denunciaron ofrecimientos de medio millón de dólares, nombramientos, partidas para obras, estrangulamiento económico a la Asamblea y desistimiento de investigaciones penales a cambio de votos positivos. No quedó piedra sobre piedra en los órganos Ejecutivo y Legislativo, con graves afectaciones en el Judicial.

Y en medio de esta batalla campal televisada para todo el país hubo mensajes subliminales de parte y parte. Los llamados a la reflexión del oficialismo y la oposición dejan entrever que si logran un acuerdo, que solo los beneficiaría a ellos, todas las acusaciones pasan al olvido, como siempre ha ocurrido, y volverán con su falso y desgastado discurso de transparencia y moralidad.

Y la pregunta es: ¿Y el pueblo qué? El presidente Juan Carlos Varela y sus adláteres aseguran que el pueblo perdió con el humillante rechazo de las ratificaciones de Zuleyka Moore y Ana Tovar de Zarak. El pueblo perdió, es cierto, como siempre ocurre, pero no porque le rechazaron sus designaciones comprometidas y dependientes a Varela, sino porque es un mero espectador de barro en una lucha de grupos políticos y económicos que se reparten el país, invocando su nombre para justificar oscuros propósitos.

Las cosas más deleznables en la historia política de la humanidad y de Panamá se han hecho en nombre del pueblo, una masa amorfa que, en su mayoría, permanece adormecida esperando las migajas que los políticos les lanzan bajo la mesa en forma de subsidios y populismo.

No hay que ser un genio ni un pitonizo para saber que, en algún momento, esos mismos políticos que ayer se abrazaban y besaban en alianza y que hoy hacen un “show” desgarrándose las vestiduras pintados de guerra para engañar al país, llegarán a acuerdos de recámara y terminarán repartiéndose el pastel sin invitar al eterno cumpleañero: el pueblo.

Argumentum ad Iuditium (Argumento justo)

Arnulfo Barroso Watson

Arnulfo Barroso Watson, periodista y abogado. Amante de la naturaleza y defensor de las causas justas.