Carnavales de Panamá

28/2/03 - 12:00 AM

  • REDACCION                                             
La más excitante y alegre celebración del año son los carnavales. Durante los carnavales, todas las tristezas y preocupaciones deben olvidarse, son cuatro días de fiestas, bailes, música y desfiles. En Panamá el carnaval está dedicado al pueblo en general y virtualmente todos participan en él.
Todos los años se esperan sean mejores que los anteriores y también la llegada a Panamá de visitantes de toda América Latina, Estados Unidos y Europa. Los carnavales precede al miércoles de ceniza, día que marca el comienzo de la cuaresma.
La palabra carnaval que deriva de la palabra latina “Carnelevarioum”, que significa abstenerse o despedirse de lo carnal para dedicarse a fortalecer el espíritu en espera de la Semana Santa según costumbre desde la edad media. “Los carnavales probablemente se fundamentan en las tradiciones pre cristianas del saturnalismo, rito que marca las estaciones del renacer de la naturaleza, es una forma de ahuyentar los aspectos que provocan las tensiones. A través de los desfiles, danzas y cantos, hombres, mujeres y niños, Jefes y subalternos se estrechan donde la mayoría de estos eventos se llevan a cabo, sin ninguna barrera social.
Los viajeros y visitantes deben recordar que durante estos cuatro días, las oficinas públicas y privadas al igual que los bancos permanecen cerrados hasta el miércoles después del mediodía. Los almacenes permanecen abierto tres días de carnaval y el martes de carnaval permanecen cerrados todo el día.
Sábado, el primer día de carnavales. Es día de culecos, mojaderas desde por la mañana, murgas y bailes,algunos almacenes abren ese día sus puertas.Los culecos se realizarán los cuatro días del carnaval.
Domingo de carnaval, día de la Pollera. Desfiles de carros con hermosas mujeres luciendo nuestro traje nacional, en bellísimos diseños y colores, una rica joyería de oro da lucidez esplendorosa a la pollera, que es cuidadosamente guardada durante el año para lucirla durante estas fiestas con toda esplendidez, la pollera se remonta a las costumbres andaluzas de España.
Lunes de carnaval, día de culecos, disfraces, locuras, comparsas que desfilan contagiando sus ritmos y alegrías, algunas de ellas compuestas por ciento cincuenta a doscientas personas, bailando a lo largo de la vía preparada especialmente para el cortejo, se pueden admirar, maravillosos disfraces hábilmente confeccionados, también se puede ver máscaras de diablicos, montunos y la clásica pollera, se pueden contar hasta cinco mil personas cantando y bailando durante estos días.
Martes de carnaval, el espíritu de fiesta continúa creciendo, grupos de comparsas desfilan, seleccionando algunos vestidos especiales, carros alegóricos ricamente adornados con derroche de buen gusto y lujo llevando cada uno a su reina y corte de princesas, música de bandas, conjuntos típicos, continuando después del desfile con bailes en los toldos que se sitúan en diferentes lugares de la ciudad al igual que puestos con antojitos típicos panameños, algunos de ellos deliciosos.
Por la madrugada terminan los alegres carnavales con el entierro de la sardina dando fin con ello a cuatro días de solaz y esparcimiento.

Los carnavales en el interior se repiten al igual que los de la capital, pero algunos con más gusto y tradición (si usted desea pasar carnavales en el interior puede trasladarse en cómodos autobuses o alquilando un carro).
Una de las mejores celebraciones fuera de la ciudad son los carnavales en Las Tablas, provincia de Los Santos, el hogar de la Pollera. En Las Tablas se divide la ciudad en Calle Arriba y Calle Abajo para darle a los grupos espíritu de competencia ya que unos y otros se enfrentan en las calles con tonadas picantes y guerras de agua sin trascendencia que le dan a estos carnavales expresión de auténtico folclore de Panamá y una proyección que trasciende fronteras.
Otras ciudades en el interior también celebran sus carnavales y son Chitré, en la provincia de Herrera y Penonomé en la provincia de Coclé. Los carnavales penonomeños tienen la característica especial de la celebración del Festival Acuático del Sábado, ya que en auténticas balsas regiamente acondicionadas se deslizan por el río Zaratí, siendo aplaudidas por los miles de personas que alegremente ven desfilar la caravana con sus princesas y acompañantes.