El Club de Yates y Pesca

29/7/08 - 07:52 PM

  •                                             

En 1958, el Estado de Panamá donó, para empezar, el Club de Yates y Pesca de Panamá, ocho mil metros de terreno en la Avenida Balboa, reservándose el derecho de recobrar la propiedad si se construía el proyecto Calafate. Ese proyecto no se llevó a cabo y la Constitución Política panameña es muy clara al declarar la "prescripción de dominio" que se reserva el gobierno, al transcurrir los 30 años de su promulgación. En este momento, el terreno donado pasó a ser, sin limitaciones, propiedad del Club de Yates y Pesca, al igual que los terrenos donados a las iglesias, colegios privados y APEDE que, a su vez, han sido vendidos a beneficio de estas instituciones.

A diferencia, el Club de Yates y Pesca está cediendo al Estado el terreno de ocho mil metros con título propiedad valorado en cuarenta millones de balboas y las casi tres hectáreas de relleno valorados en otros cinco millones de balboas, a cambio de una concesión de tres hectáreas de relleno valorados en 10 millones de balboas, sobre los cuales el Club de Yates y Pesca jamás tendrá título de propiedad y podrá ser revocada por el Estado.

En el Club de Yates y Pesca, somos cerca de 600 miembros de un club náutico deportivo, cuyos estatutos prohíben el ánimo de lucro, y en el cual laboran más de 800 panameños. Adicionalmente, el Club de Yates y Pesca cumple su labor social, haciendo giras médicas en las islas del Golfo de Panamá, haciendo donaciones a entidades benéficas, prestando auxilio a embarcaciones en peligro y brindando entretenimiento gratuito a la población con las diferentes regatas que se realizan a lo largo del año.

Estamos conscientes de la necesidad de tumbar las barracas que se construyeron en el club actual y las vamos a reemplazar con nuevas edificaciones dignas del entorno costero.

Con la campaña electoral encima, se ha usado a nuestro Club como punta de lanza contra el Gobierno. Nosotros ni fuimos, ni somos, ni seremos un partido político.

Al no ser accionistas, como erróneamente se nos acusó en algunos medios de comunicación, nosotros no recibimos dividendos y al dejar de ser miembros del Club, nuestros familiares no heredan nada.