Hogares Crea ayudando al adicto

03/8/03 - 11:00 PM

  • Aleida N. Samaniego C.                                            
Luis Antonio Mena (nombre ficticio), panameño de 24 años de edad, comentó a El Panamá América que inició el consumo de droga desde los 15 años, debido a la presión de grupo de sus compañeros de colegio y por querer estar a la moda.
Nuestro entrevistado estuvo sumergido en las drogas por espacio de 8 años hasta que un día decidió visitar las Oficinas de Contacto de Hogares Crea, en compañía de su tía.
Según Luis Antonio, mientras estuvo consumiéndose en la droga llegó hasta robar en su propia casa, acto por cual se arrepiente ahora, ya que le causó mucho daño a su madre y a su padre, los cuales le han dado la última oportunidad de superarse y salir de este mundo oscuro.
Luis vivió una situación triste desde que probó por primera vez la cocaína, debido a que se le durmió la lengua, pese a eso continuó consumiendo a tal punto que un 25 de diciembre casi pierde la vida por una sobredosis.
Actualmente, Luis Antonio es una persona recuperada y capacitada para explicar perfectamente cómo se realiza el tratamiento en Hogares Crea. Además, manifestó que la terapia ha funcionado en su persona, porque ha madurado y reforzado su responsabilidad, por lo que le agradece a su madre y familia todo el apoyo.
En Panamá hay cinco Hogares Crea ubicados en las áreas de Chilibre, Cermeño y Chirú, en donde se brinda atención a hombres y en el área de Howard que es solamente para mujeres.
Otro centro es el de Las Cumbres, en donde se brinda atención a jóvenes y adolescentes. En un recorrido realizado por El Panamá América, en el hogar se observó que se brinda un tratamiento complejo que requiere el deseo de superación del joven.
El proceso de rehabilitación de los hogares está dividido en cuatro etapas, en donde el tema primordial es la responsabilidad.
No obstante, se les enseña cómo controlar el temperamento y ganar su propia confianza. En los Hogares Crea se ofrece un solo tratamiento para las personas, pero integrado por catorce modalidades o terapias diferentes, señaló Abraham Raad, director de terapia de esta organización de ayuda.
Las terapias son evaluadas en orden ascendente, es decir, a las personas en el tratamiento se les da seguimiento y dependiendo del progreso que muestren se promueve a otras etapas.
La primera etapa es de compromiso existencial y tiene una duración de dos meses. Esta fase consiste en inducir a las personas sobre lo que tiene y no tiene que hacer dentro del centro.
En el compromiso existencial es un poco difícil adaptarse, pero a medida que las personas reciben terapia, la situación dentro del centro es más fácil, señaló el director de Hogares Crea de Las Cumbres, Iván Enrique Lañas.
Todas las personas que brindan el tratamiento son personas reeducadas en los centros y psicólogos que acuden dos veces por semana, explicó Raad.
En los hogares hay 14 modalidades de terapia: la primera es la terapia individual en la que se fortalece la confianza y donde el adicto habla sobre los verdaderos problemas que lo llevaron al uso y consumo de droga.
La terapia de grupo es una de las principales, ya que es donde el joven expresa sus problemas sociales y familiares y todo lo que siente.
Además, hay otras terapias como la ocupacional, la educativa, la de urbanidad, la deportiva, la de venta, la de confrontación, la de maratón, la familiar, la de capacitación, la espiritual, la de meditación y movilización.
La Asociación de Hogares Crea ha perdido hace un año y nueve meses un subsidio importante de B/.65,000 por parte de la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (CONAPRED), indicó Vivian Eskildsen, presidenta de la Asociación Panameña de Hogares Crea.
Eskildsen señaló que no cuentan con este dinero porque los tribunales no han emitido una respuesta a los diferentes casos de posesión ilícita de drogas, por lo tanto están a expensas de una decisión.
Para Rosario Gago, presidenta vitalicia de los Hogares Crea, la situación económica este año ha sido difícil, porque han perdido la contribución de los grupos de arroceros que les donaban anualmente B/.45,000.
Lo cierto, según Gago, es que los cinco hogares se mantienen por donaciones, debido a que cobran un mínimo de B/.50.00 por mes al residente, es decir, un cobro simbólico.
Pero la mayoría no pagan o pagan de B/.10.00 a B/.15.00 dependiendo de los recursos económicos de las personas o sus familiares.
La asociación tiene una serie de necesidades a raíz de la falta de donaciones que ayuden al sustento de cada una de las instalaciones.
Un problema que se les agrava es la deuda del agua, debido a que no tienen fondos para asumirla y requieren la ayuda de entidades del gobierno como el Ministerio de Salud (MINSA) y el Ministerio de la Juventud, Mujer, Niñez y Familia (MINJUMNFA), indicó Gago.
Desde el 16 de mayo pasado están sin el vital líquido en las oficinas de Bella Vista y en espera de una respuesta por parte de las entidades involucradas.
Según Estela Guardia, ejecutiva de los Hogares Crea, a pesar de que no cuentan con el servicio de agua potable y no tienen medidor, el recibo del agua les sigue llegando.