La clase media en los países

24/1/98 - 12:00 AM

  • Katherine Palacio P./Crítica                                            
Cuando se abrió la Universidad Nacional hace más de 50 años, aquellos hombres con visión de futuro en la educación, lograron que más hombres y mujeres estudiaran con ciertas facilidades y se hicieran profesionales, ampliando la clase media que, día a día se fue haciendo más poderosa y más grande. Esta, puede decirse, ha sido una de las razones para que nuestro país se mantenga en paz social y no hayamos tenido los problemas bélicos y de violencia que se han visto en otros países vecinos de centro y sur América.
Hasta hace unos años, logramos que esa clase media se hiciera fuerte y, prácticamente, sostiene económicamente al Estado panameño con sus impuestos y contribuciones que no puede eludir, y con su trabajo y su adquisición monetaria, ayuda enormemente a la economía privada y pública.
La tranquilidad que da a un país saber que tiene ese sustento, provee de esperanza a los gobiernos y a los pueblos. Cuando esa clase media se hace autosuficiente, abre pequeñas o medianas empresas, entra en la economía privada y colabora creando plazas de trabajo para otras personas que, a la vez pasan a formar parte de esa clase media, estamos frente a una población activa y productiva. Cuando el poder adquisitivo de esa gente permite que sus hijos asistan a escuelas privadas, crece esa empresa. Si más tarde pueden ir a universidades y hacerse profesionales de cualquier carrera, están cooperando para que esos muchachos jóvenes tengan, a su vez, posibilidades de tener entradas económicas que les permitirán una vida digna y con las facilidades que todo ser humano debe tener.
Si bien es cierto que hoy, parte de esa clase media baja, que es la más afectada con el desempleo, los adelantos tecnológicos y las necesidades modernas de un país de servicios como el nuestro, han pasado a ser y ampliar la clase pobre, es deber y una de las prioridades de los gobiernos, dar de nuevo trabajo para achicar cada vez más esa clase pobre o en miseria y retomar la amplitud de la clase media.
Cuando uno está en un restaurante, en un almacén, en los bancos, o en cualquier lugar donde se mueve dinero, y mira alrededor, ve que la mayoría de la gente presente pertenece a la clase media de cualquier capa. Esa es la gente que sostiene los cines o cualquier negocio que se abra. Es en sus manos, principalmente, que está el apoyo de la economía privada. Quienes tienen el dinero abren los negocios; nuestra gente es quien le da vida gastando dinero en ellos.
Ojalá que parte de esa clase media mejorara y ampliara la clase poderosa económicamente; que hubieran más ricos a expensa de esa media, y que mejorara la economía del país. Dios quisiera que el poder adquisitivo llegara más a más panameños para que pudieran cumplir, no sólo con sus necesidades sino también con ciertos lujos que se dieran. ¿Por qué no caben los carros en la ciudad y las carreteras se hacen insuficientes para que transiten los existentes? Sencillamente porque, en una u otra forma, más gente tiene facilidades para adquirirlos y mantenerlos.
La clase media es, pues, la esperanza en la economía de los países. La clase media es quien sostiene las arcas de los Estados. La clase media es quien permite que un país tenga tranquilidad social. Hay que cuidarla, hay que engrandecerla y darle la importancia que tiene. Tenemos que hacer que hayan cada vez más ricos y menos pobres y que nuestra clase media refleje el estado económico floreciente que necesitamos para vivir en paz.