Primer día del año

01/1/12 - 05:43 PM

  • Ariel Barría Alvarado (Profesor de lengua y litera                                            

Yo no soy de los que dicen que cuando pensamos que el tiempo pasa más rápido ahora, simplemente estamos exteriorizando una percepción. Yo creo que, literalmente, ahora el tiempo sí pasa más rápido. Y nos hemos acostumbrado tanto a ello que ya, en este primer día del año, sabemos que se nos avecina una carrera frenética donde, en vez de pasar de un día al otro, saltaremos de mes en mes.

Es por eso que este primer día de enero de 2012, en lugar de empecinarme en hacer propuestas sobre lo que voy a hacer o lo que debiéramos hacer; en lugar de embarcarme en promesas que luego quizás se olviden, o se rompan porque sí, saco un libro, el primero que diga presente, y justo cae en mis manos un texto de 1957, el “Tercer libro de las odas” del ínclito chileno Pablo Neruda (quien tenía 53 años para entonces).

En su interior, un poema me llama la atención, porque viene a propósito de esta fecha. Compartiré algunos de esos versos con ustedes, a la vez que hago un brindis por nosotros, por todos los que habitamos en esta gran casa llamada Panamá, para que las mayores bendiciones nos acompañen en el año que ahora inicia:

Oda al primer día del año

Lo distinguimos

como

si fuera

un caballito

diferente de todos

los caballos.

Adornamos

su frente

con una cinta,

le ponemos

al cuello cascabeles colorados,

y a medianoche

vamos a recibirlo

como si fuera

explorador que baja de una estrella.

Día

del año nuevo,

día eléctrico, fresco,

todas las hojas

salen verdes

del tronco de tu tiempo.

Corónanos

con agua,

con jazmines abiertos,

con todos los aromas

desplegados,

sí,

aunque solo seas un día,

un pobre

día humano,

tu aureola

palpita

sobre tantos

cansados corazones.

Que la palabra te acompañe.