Ricardo Miró Y La Patria

03/11/05 - 12:00 AM

  • Aristides Martínez Ortega                                            
Con motivo de la fecha que conmemoramos hoy presentamos en esta página un análisis del poema "Patria", escrito por Ricardo Miró en 1909, en Barcelona España. Ricardo Miró Denis, quien ya fue presentado en esta página quincenal, pertenece a la tercera generación moderna, también conocida como generación posmodernista.
Un análisis del poema "Patria", de Ricardo Miró, exige situarlo en su contexto histórico, tanto para llegar a conclusiones literarias, como para ahondar en las motivaciones de su creación y de su mensaje. En lo que que concierne a lo literario, el poema escrito en versos alejandrinos, agrupados en ocho cuartetas rimadas, es una auténtica expresión posmodernista.
Desde la publicación del texto, en 1909, hasta hoy, las interpretaciones de los lectores más autorizados coinciden calificar el poema como un canto con dos componentes centrales: amor a la patria y nostalgia de la patria.
Sin embargo, el trabajo que presentó su hijo, Rodrigo Miró, Patria en su contexto histórico, como discurso de ingreso a la Academia Panameña de la Lengua, el 25 de octubre de 1978, nos abre un nuevo camino para conocer las razones reales que motivaron al poeta Miró, razones que no niegan que en su contenido hay un amor a la patria y nostalgia de la patria, pero no fueron estos los motivos más importantes de esa creación poética.
La conferencia de Rodrigo Miró nos presenta el panorama político cultural de Panamá durante los 6 primeros años de vida independiente, a la vez que nos da información sobre el poeta Ricardo Miró. En relación al poeta hay una noticia muy reveladora: "Como director de Nuevos Ritos, el 15 de abril de 1908, (el poeta) confiesa desengañado que tiene que fungir de cuentista, de crítico, de corrector de pruebas, "para engañar a la América, para hacerle creer que no nos volvemos yanquis por minutos". En ese estado de ánimo marcha a Europa, en noviembre de 1908, recién cumplido 25 años".
Cinco años antes el joven Miró había visto, con regocijo, a su patria convertirse en un país independiente, alegría que fue convirtiéndose en pesar por las acusaciones que señalaban a Panamá como un protectorado de los Estados Unidos de América, obtenido con dinero y un canal.
El "desengaño" y el "estado de ánimo" a se refiere Rodrigo Miró son consecuencia directa de esta situación, por lo tanto el poeta que escribe "Patria" es un panameño no sólo nostálgico, sobre todo, un panameño sentido por el ultraje a su honor nacional.
Apoyado en los versos del poema iré demostrando que la motivación real de la creación de "Patria", y del propósito de su mensaje, van más allá de una gran nostalgia.
Aunque en ninguno de los versos del poema se menciona a Panamá, en los dos primeros versos del poema Miró menciona cualidades que son propias de su patria. Especifica que es "pequeña", ubicada en "un istmo", tiene un cielo muy "claro" y un "vibrante sol". Y estas cualidades la presenta el poeta como maravillosas, pues comienza los versos con una interjección que expresa emoción, admiración:
"Oh patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
donde es más claro el cielo y es más vibrante el sol".
En los versos con que encierra la primera estrofa compara toda la música de la patria, con el mar: "en mi resuena toda tu música lo mismo
que el mar en la pequeña celda del caracol".
Se deduce que toda la música de su patria es decir, su alma, su espíritu, sus tradiciones, son inmensas y sonoras como el mar. Esta comparación, pues, destaca valores que tiene su patria, y que el mismo fenómeno que se da en el caracol, concha que trasmite el sonido del mar, el espíritu, el alma, las tradiciones de su patria están presentes en él, dentro de él. En esta estrofa hay un contrapunto: patria pequeña en tamaño; patria de alma, espíritu y tradiciones grandes y sonoras como el mar.
Los versos de la segunda estrofa revelan que el poeta está lejos de la patria; confiesa también su gran amor a la patria.
"Revuelvo la mirada y a veces siento espanto
cuando no veo el camino que a ti me ha de tornar
¡Quizá nunca supiese que te quería tanto,
si el Hado no dispone que atravesara el mar!"
La nostalgia le permite tener conciencia cuan grande es su amor a la patria, afirmación que reitera en la sexta estrofa cuando habla de sus "vetustas torres, queridas y lejanas" y afirma con toda claridad, "yo siento las nostalgias de vuestro repicar".
En la tercera estrofa el poeta presenta su definición de patria: "La patria es el recuerdo…" La palabra "recuerdo" es sinónimo de memoria histórica, pues amplía su definición con los siguientes versos: "Pedazos de la vida envueltos en jirones de amor o de dolor,".
Es decir, que el recuerdo lo constituye el conjunto de sucesos, experiencias, acontecimientos, buenos o malos, en un espacio y un tiempo, vale decir la memoria histórica.
Y agrega algo más para definir lo que es patria: "la palma rumorosa, la música sabida / el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor".
La patria también es, pues, el paisaje sencillo: "la palma rumorosa"; es la tradición que se trasmite de generación en generación: "la música sabida"; y también es patria cuando es pobre: "el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor".
En la cuarta estrofa sigue definiéndose la patria como el vínculo que existe entre un territorio y las vivencias humanas que se remontan a la infancia, al pasado:
"La patria son los viejos senderos retorcidos
que el pie, desde la infancia, sin tregua recorrió,
en donde son los árboles antiguos conocidos
que al alma le conversan de un tiempo que pasó".
Obsérvese que la tercera y la cuarta estrofa son las únicas que el poeta presenta de manera formal una definición de patria: "La patria es", "La patria son" (licencia poética); pero su acierto poético fue enmarcada dentro de lo cotidiano y sentimental, y no dentro de términos conceptuales, logrando con ello una definición con un rico contenido poético que tiene validés conceptual.
Paso a citar la quinta y sexta estrofa para analizarla como una unidad, pues de su relación emerge su importante mensaje:
"En vez de estas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.
¡Oh mis vetustas torres, queridas y lejanas,
yo siento las nostalgias de vuestro repicar!
He visto muchas torres, oí muchas campanas,
pero ninguna supo, ¡torres mías lejanas!
cantar como vosotras, cantar y sollozar."
En la quinta estrofa la preferencia que manifiesta el poeta indica que el valor que tiene la patria no es material, es espiritual; y en la sexta estrofa reitera preferir sus "vetustas torres, queridas y lejanas" a las "soberbias torres con áurea flecha", rechazando con esta preferencia que la superioridad material es el valor más importante para querer la patria. La síntesis de estos mensajes es que no sólo es patria el territorio que tiene grandezas materiales y una historia espectacular, patria también es el territorio modesto y pequeño al que estamos unidos vivencialmente, y por consiguiente, sentimentalmente.
Vuelve a repetir en la séptima estrofa, la tercera, es decir, su definición de patria, para recalcar que la patria es el vínculo que existe entre la historia, las vivencias y un territorio.
Y concluye el poema con dos figuras alusivas a la pequeñez de su patria. La primera, ingeniosa y hermosa.
"¡Oh patria tan pequeña que cabe toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón:"
La segunda, tiene dos versiones, y a mi juicio, de la primera versión emerge un mensaje de mayor valor, que el que se desprende de la segunda versión. Al decir Miró en su primera versión,
"quizá fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte por doquiera dentro del corazón",
se puede deducir que no sólo expresa amor por la patria, expresa también orgullo nacional. Llevar la patria "por doquiera" es rechazar la ilegitimidad de su patria y resaltar lo orgulloso que está de su patria, una patria tan legítima como las demás.
Todos los mensajes captados en este análisis del contenido del poema "Patria", de Ricardo Miró, tienen un denominador común, identificado con un propósito: el fortalecimiento de una conciencia patriótica que motivara a los panameños, sobre todo a los de su tiempo histórico, afianzar su identidad nacional.
¡Oh Patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
donde es el mar más verde y es más vibrante el sol,
en mí resuena toda tu música, lo mismo
que el mar en la pequeña celda del caracol!
Revuelvo la mirada y a veces siento espanto
cuando no veo el camino que a ti me ha tomar!
Quizá nunca supiera que te quería tanto
si el Hado no dispone que atravesara el mar!
La Patria es el recuerdo. Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
La Patria son los viejos senderos retorcidos
que el pie, desde la infancia, sin tregua recorrió,
en donde son los árboles antiguos conocidos
que al paso nos conversan de un tiempo que pasó.
En vez de estas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha,
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.
¡Oh, mis vetustas torres queridas y lejanas;
yo siento las nostalgias de vuestro repicar!
He visto muchas torres, oí muchas campanas,
pero ninguna supo, torres mías lejanas!,
cantar como vosotras, cantar y sollozar.
La Patria es el recuerdo. Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
¡Oh Patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte toda entera dentro del corazón!