Su alteza, el medioambiente

13/8/17 - 12:00 AM
El príncipe, su esposa panameña y su heredero paralizaron ayer Pedasí. Con pala en mano sembraron algunos plantones e hicieron un llamado a los jóvenes.

  • Valerie Stoute | [email protected] | @valeriestoute                                            

No es un secreto que el planeta atraviesa por un severo cambio climático, además de que el hombre construye sin cesar. Es aquí en donde sale perjudicada -aparte de la naturaleza- la raza humana.

Y es por eso por lo que el príncipe Maximiliano de Liechtenstein, junto a su esposa, Ángela Brown, quien es la condesa de Rietberg, se apoderaron de Pedasí, en donde tienen su nidito de amor, para sembrar diversos plantones y así enviar el mensaje de reforestación para salvar al planeta.

Desde las 9:00 a.m. invitados especiales y medios de comunicación participaron de esta gran aventura con una verdadera familia real. Ángela, muy sencilla, al igual que el resto de su familia, sonrió y brindó entrevistas a los medios presentes.

Vestida totalmente de blanco y con su melena suelta - la cual dejaba al descubierto sus raíces negras - plantó junto a su esposo, "Max", como le dicen quienes lo conocen más, diversos tipos de árboles y plantas.

Su alteza serenísima o el conde de Rietberg compartió alrededor de cuatro horas e hizo un llamado a los jóvenes para que se sumen a la reforestación, pues es la única manera de salvar el planeta.

Maximiliano, según nos contó nuestra fuente, acudió a esta cita muy sencillo. En todo momento sonrió con los presentes. Y jamás le importó agarrar una pala y arriesgarse a embarrarse de tierra, al igual que su querido hijo, el príncipe Alfonso Constantino María de Liechtenstein.

Cabe recordar que fue la primera vez que el heredero de ambos se expone a los medios en Panamá. El ahora adolescente, de 16 años, lució un pantalón corto con camisa manga larga celeste, y su cabello ensortijado.