Dos hombres lograron penetrar en el Palacio de Buckingham burlando la vigilancia, pero ese atrevimiento reveló la conocida tacañería de la reina Isabel II.
Los individuos subieron al techo del palacio, y allí permanecieron ocho horas, lo que provocó un hundimiento del mismo, con riesgo de que pudiera haber algún lesionado, incluso la misma reina.
Isabel II tiene fama de ser bastante tacaña, pero nadie se imaginaba que llegara al grado de que le pesara gastar hasta en el mantenimiento del palacio donde ella vive.