Panorama

Ecuador: Presidente derrota a su predecesor

07/2/18 - 12:00 AM
Lenin Moreno logra que se limite el poder de Correa y se vete la posibilidad que él pudiese volver a aspirar a la presidencia.

  • IsaacBigio [email protected]                                             

En la consulta popular del domingo 4 fue derrotado el caudillo que había venido siendo la persona más influyente del Ecuador durante más de una década. Rafael Correa, quien fue presidente en 2007-2017, perdió un referendo que fue diseñado esencialmente para vetar cualquier posibilidad a que él se pudiese volver a candidatear.
En este plebiscito habían 7 preguntas, algunas complicadas y otras destinadas a ganar una inmediata simpatía pues atacaban a corruptos o abusadores de niños, sin embargo, el eje de este era lograr una aprobación popular para evitar que cualquier autoridad pudiese ser reelecta más de una sola vez, con lo cual se ha querido evitar que Correa se pudiese postular en nuevas presidenciales (como las del 2021 o en cualquier otra oportunidad).
La consulta fue llamada por el actual presidente Lenin Moreno, quien fue el candidato de Correa en las elecciones generales del 2017 y en 2009-13 fue su vicepresidente, con el objetivo de irse desmarcando de su anterior mentor y acercarse a los anteriores enemigos suyos.
Correa fue el único político importante en llamar a votar NO en todas esas 7 preguntas, mientras que prácticamente todo el resto del espectro de partidos llamaron a respaldar el SÍ y a cerrarles las puertas a cualquier intento suyo de querer retornar a la presidencia para siempre.
Se creó una “santa alianza” contra Correa que iba desde las fuerzas que tradicionalmente están más a la derecha (como los socialcristianos y CREO del millonario Guillermo Lazo, quien en el 2017 perdió las presidenciales ante Moreno por solo 2 puntos) hasta de quienes están más a la izquierda (como los pro-cubanos partidos socialista o comunista que antes respaldaron a Correa, o el PC-ML, la fuerza más influyente que abiertamente se identifica con Stalin en todo el continente y que siempre atacó a Correa como “represor”).
Dicho referendo se dio en medio de un clima de constantes ataques al correísmo a quienes sus detractores acusaron de corruptos y autocrático, mientras que Jorge Blas, vicepresidente de Correa en 2013-17 y luego de Moreno, fuese removido de su puesto, pese a haber sido electo en la plancha presidencial y luego enviado a prisión, acusado de haber recibido sobornos de parte de la multinacional brasilera Odebrecht.
“Alianza País”, el movimiento creado por Correa para respaldarlo en el poder, acabó escindido quedando el rótulo partidario en manos de Moreno mientras que Correa formó su propio movimiento “Revolución Ciudadana”, para impulsar el NO en el referendo del 4 de febrero. A pesar que los correístas manifestaban apoyar varias medidas que planteaba dicha consulta, pidieron un NO generalizado como manera de condenar lo que ellos tildan como un giro a la derecha de parte de Moreno.
En dicha consulta participaron el 85% de los inscritos de los cuales aproximadamente un tercio respaldó al NO propuesto por Correa y dos tercios al SÍ promovido por Moreno.
Tras estos resultados, muchos sectores ecuatorianos van a pedir que Correa no solo sea apartado vitaliciamente del poder sino que incluso sea procesado y termine en prisión al igual que Glas, quien ha sido su lugarteniente.
Pese a su derrota y a una campaña adversa de parte del actual oficialismo y de la media, Correa puede ufanarse de haber logrado alrededor de un 35% de votos respaldando su derecho a poder volver a postular con lo cual él aun muestra que mantiene una gran influencia.
De hecho, dicho porcentaje podría implicar que a Correa le siguen respaldando la mayor parte del 39% de votos que tuvo la fórmula Moreno-Glas en la primera vuelta de las presidenciales de febrero 2017 y del 51% en la segunda ronda de estas mismas en abril 2017.
Correa va a querer convertirse en el adalid de la izquierda ecuatoriana y latinoamericana que resiste lo que él llama como una regresión hacia la derecha por parte de su sucesor. Sin embargo, los socialistas ecuatorianos están divididos. Unos quieren seguir apoyando al oficialismo, otros creen que Correa fue un dictador a quien se ha debido sacar del poder incluso en alianza con la derecha, y, finalmente, hay quienes creen que hay que preservar la “independencia de clase” frente a los “capitalistas” Moreno y Correa quienes siempre preservaron la única economía dolarizada del continente.
Los resultados del domingo van a querer ser utilizados por Moreno para reafirmarse en el poder y demostrar que él es quien ahora manda en el país y que no es ningún “títere” de su anterior mentor. Moreno va a aprovechar su triunfo para querer “moderar”el proceso, en tanto que Correa le seguirá acusando de estar “traicionando” la “revolución ciudadana”.
El triunfo del SÍ de Moreno va a ser utilizado para querer evitar la reelección de los demás presidentes de la “Alianza Bolivariana”: Maduro en Venezuela, Morales en Bolivia y Ortega en Nicaragua. De otro lado, para la derecha ecuatoriana la derrota de Correa debe ser el primer paso para ir hacia la nueva derrota de su sucesor (Moreno) a fin de lograr que en las siguientes presidenciales (las del 2021), un representante de ellos ya no vuelva a perder el balotaje por una diferencia mínima sino que gane esta y restablezca en Ecuador un sistema monetarista como los que tienen Chile, Perú o Colombia.

Analista internacional.