Análisis

Eusebio Antonio Morales (1865-1929)

05/2/18 - 12:00 AM
ejemplo más edificante, el cual debiera servir de estímulo a los políticos y candidatos presidenciales panameños de hoy, de mañana y de siempre!

  • Paulino Romero C. | opinion@epasa.com |                                             

En la fecha de hoy, 5 de febrero de 2018, conmemoramos el CLIII aniversario del natalicio del doctor Eusebio Antonio Morales (1865-2018). Nació en Sincelejo, Colombia, el 5 de febrero de 1865 y falleció en la ciudad de Panamá, Panamá, el 8 de febrero de 1929. Morales fue con el doctor Carlos A. Mendoza, uno de los jefes del Partido Liberal y considerado uno de los estadistas más destacados de la República de Panamá.

En una breve semblanza, tratando de definir los rasgos característicos del Dr. Eusebio A. Morales, decía el Dr. José Dolores Moscote: "La política ejercida en función de un sereno y penetrante idealismo era el campo en donde él (Eusebio A. Morales) había conquistado las ejecutorias que unánimemente le reconocen todos los hombres sensatos del país". Y agregaba: "Así se explica que la labor de un hombre de sus condiciones, inteligente, estudioso, bien formado en las corrientes del pensamiento moderno y de gran capacidad asimiladora", hubiera podido, con brillantez, escribir libros y realizar el trabajo de estadista en los ministerios, de legislador en los congresos, de diplomático en las legiones, de periodista en la prensa diaria.

Señalaba, además, el Dr. Moscote: "Quienquiera que haya seguido de cerca el desenvolvimiento de la vida política y cultural de la nación, desde que se erigió en Estado independiente, sabe que casi no hay rama en la administración pública que no le deba algo al influjo de las actividades inteligentes del doctor Morales; que no hay ni ha habido problema de alguna importancia para el bienestar social al cual no haya aportado su contingente de luces y experiencias, ora con un proyecto de ley bien meditado en materia económica o de hacienda, los cuales siempre han correspondido ampliamente a premiosas necesidades del progreso nacional, ora con su labor periodística, en particular, que es más considerable de lo que en general se piensa".

Pero, como es natural, todo hombre digno que tenga algún mérito no escapa a la ira de los envidiosos y serviles, generalmente conscientes de su incapacidad orgánica. El doctor Eusebio A. Morales, por supuesto, también tuvo sus detractores. Pero, ante la maledicencia y cobardía de los mediocres, siempre respondía con serenidad y firmeza en los términos siguientes:

"Soy enemigo de dar explicaciones de mi conducta. A mí me causan tristezas los hombres que a cada instante le están dando información al público sobre lo que hacen o no hacen con el fin de responder a cargos pueriles o graves, manifiestamente injustos o errados. Yo no explico ni me defiendo. Hay dentro de mí un testigo superior que sabe lo que hago, lo que soy y lo que merezco y mientras ese testigo esté satisfecho, la voz de los calumniadores, la baba de los envidiosos, la ira de los necios en nada alteran la serenidad de mi espíritu. Yo me considero por encima de toda esa morralla asquerosa que surge en las democracias embrionarias y que se hace sentir mordiendo, precisamente, a todo ser humano que tiene algún mérito, y aun en la humildad de mi vida, tengo para toda esa gente la única respuesta de mi desprecio, mi silencio".

¡Qué ejemplo más edificante de Eusebio A. Morales, el cual debiera servir de estímulo a los políticos y candidatos presidenciales panameños de hoy, de mañana y de siempre!

Pedagogo, escritor, diplomático.