Estados Unidos

Relaciones internacionales

05/2/18 - 12:00 AM
El laberinto es bien complicado, difícil de interpretar... cómo será para el pueblo colmado de obligaciones, con una problemática social y económica compleja, donde las amenazas virtuales de carácter armado continúan en las escuelas y lugares recreativos.

  • Jorge Puente Blanco | [email protected] |                                             

Las relaciones diplomáticas de Obama, igual para el presidente estadounidense James Carter, se caracterizaban por la distensión mundial; Panamá y Cuba iniciaron el camino de normalizar las relaciones mutuas de respeto y beneficio ante aquellos Gobiernos. Panamá triunfó en su lucha soberana. Cuba rompió el aislamiento con el vecino del Norte. Ambos hechos con gobernantes estadounidenses miembros del Partido Demócrata. Políticas similares con el resto de Latinoamérica, excepto Obama con Venezuela. También se estrecharon relaciones diplomáticas en torno a los países del Medio Oriente, por mencionar las más significativas. El Partido Republicano y Trump viraron la moneda, se terminó la distensión. México y la política migratoria fueron las primeras víctimas. Cuba, Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador, Nicaragua, Puerto Rico, Honduras, en cualquier orden o categoría. También en el Oriente, África, el Medio Oriente, Asia, para no mencionar la cola de países y conflictos, más las amenazas militares con el crecimiento alarmante de las fuerzas armadas estadounidenses.

Todos los convenios relativos al Medio Ambiente, y otros que contribuían a la paz mundial, abandonados. Todo a nombre de la supremacía y el bienestar estadounidense. China avanza en la economía mundial con magníficas relaciones bilaterales a nivel internacional; el presidente argentino visita Rusia, estrecha sus relaciones de todo tipo, y continúa con una balanza comercial y económica a su favor.

Las dos Coreas restablecen actividades y relaciones diplomáticas comunes ante una verdadera amenaza nuclear. Multitud de Gobiernos y pueblos encontrando soluciones propias, incluso para mejorar y ampliar sus relaciones internacionales, en condiciones de mutuo respeto y beneficio. Nunca estuvieron más divididas las opiniones políticas en los Estados Unidos; nunca abandonaron la Casa Blanca tantos altos funcionarios; nunca los presidentes negociaron tantos acuerdos para lograr leyes.

Las elecciones parciales legislativas y locales están cercanas. Los pronósticos, en su mayoría, no son favorables al partido de Gobierno. Es difícil predecir, empero pareciera que la mayoría de los votantes no favorecen la política oficial, según las encuestas. Estas opiniones alegan que la política económica de Trump favorece a las corporaciones en detrimento de los trabajadores. La nación norteamericana se encuentra ante un verdadero desafío en sus relaciones internacionales de toda índole. El laberinto es bien complicado, difícil de interpretar, incluso para los intelectuales y políticos más avezados, cómo será para el pueblo colmado de obligaciones, con una problemática social y económica compleja, donde las amenazas virtuales de carácter armado continúan en las escuelas y lugares recreativos.

Arquitecto y escritor.