Tesoro oculto en Campana

23/7/17 - 12:00 AM

La piedra volcánica tiene una longitud de 30 metros. Edwin González

  • José Alberto Chacón | [email protected] | @josechacon18                                            

El pasado geológico y geográfico del Parque Nacional Altos de Campana fue inmortalizado por culturas prehispánicas que dejaron sus huellas en toda la zona y hoy se ha convertido en un atractivo turístico.

El área que comprende la zona de montaña de ese parque natural sufrió los embates del volcán de El Valle de Antón, que hizo erupción por última vez hace 13 mil años, según los registros.

Esa expulsión de lava, gas y rocas llegó al océano Pacífico y gran parte de esos escombros volcánicos cayeron sobre lo que hoy se conoce como Campana y Chicá.

Pasados miles de años, la vegetación volvió a tomar su territorio.

Sin embargo, en medio de la selva montañosa, existe un sitio arqueológico que no se dejó conquistar por natura.

Dentro de una finca privada, hay una roca del volcán de El Valle en la que integrantes de la civilización maya y posiblemente azteca cincelaron su paso por aquella inhóspita y caprichosa zona.

Se trata de una serie de petroglifos que hablan de la geografía de ese entonces, y que en realidad no ha cambiado mucho desde que fueron realizados aquellos trazos.

Aunque no se ha registrado como un sitio arqueológico oficial, a primera vista se percibe su gran valor histórico, el cual los visitantes pueden conocer.

Sin embargo, deben guardar el secreto debido al temor de sus propietarios a que el Estado expropie esta zona.

Allí se han realizado algunos estudios que manifiestan que tales figuras, en su mayoría de aspectos geométricos, fueron elaborados hace 600 años.

Se nos explicó que esas culturas cruzaban el istmo en busca de refugio y que, al mismo tiempo, transportaban tinajas, oro y otros artículos valiosos.

Sobre la piedra hay figuras de montañas, ríos, caminos y hasta se identifican tumbas de importantes caciques de esa época.