Panamá
Pitazo: Thomas Christiansen y su tercera etapa con Panamá camino al Mundial 2030
- Jaime A. Chávez Rivera
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- jaime.chavez@epasa.com
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- @Jaime_ChavezR
Christiansen está en la tercera etapa con Panamá, recordemos que estuvo en el proceso a Catar 2022, en la clasificación del Mundial 2026 y sigue para el 2030.
En frío. Así veremos la continuidad de Thomas Christiansen al frente del seleccionado de Panamá, con un contrato que debe arrancar el 1 de agosto de 2026 y se extenderá hasta finalizar el proceso mundialista de 2030, según el comunicado de la Federación Panameña de Fútbol (FPF).
Según la FPF, esto “no pone en riesgo las finanzas” de la máxima entidad futbolera del país. Sin embargo, hay que “desgranar” el comunicado desde varios puntos de vista.
Hay que comenzar con la “política deportiva”, y me refiero al proceso de elecciones que arranca en agosto y termina en diciembre con la escogencia de la junta directiva de la FPF. Esa nueva dirigencia deberá aprobar o no el proyecto de Thomas Christiansen.
Lo que apunta la lógica es que, por lo menos los asesores, Christiansen y la FPF deben tener una idea de quién podría reemplazar a Manuel Arias en el cargo. De lo contrario, pienso que no se hubieran lanzado “sin paracaídas” a otro proceso eliminatorio mundialista que debe recibir el visto bueno en diciembre.
El otro tema importante es el salario. Como en todos los países del mundo, se habla de cuánto ganan los DT. Acá siempre es un misterio; eso se presta para “especulaciones” y no ayuda en nada a la imagen de la entidad futbolística.
Ahora hablemos de fútbol. Se dice que una de las peticiones del míster —aunque el comunicado de la FPF no lo revela— es tener “injerencia y control en las categorías menores”, algo que se tenía planificado cuando el entrenador David Dóniga formaba parte de su cuerpo técnico y se perdió.
Que Christiansen pida tener “injerencia o estar más involucrado” en las divisiones inferiores me parece positivo y bueno. Si desde las categorías Sub-15, Sub-17 y Sub-20 se maneja un mismo estilo de juego, comportamiento y disciplina, el futbolista juvenil, cuando ascienda al seleccionado mayor, no llegará tan perdido como ocurre habitualmente.
Por último, el seguimiento del proceso o proyecto de Thomas Christiansen va a estar sujeto a los resultados. Sabemos que al míster le gusta competir, pero ahora la familia futbolística le va a exigir una Copa Oro o el título de la Liga de Naciones.
Panamá ha estado en finales de estos torneos de Concacaf, pero no ha podido levantar la copa.
Esa meta no será fácil. El primer reto que tiene como obligación Christiansen con la selección de Panamá es clasificar nuevamente, por lo menos, al "Final Four" de la Liga de Naciones.
Además, espero que el técnico haya aprendido la lección: escoger por rendimiento y llevar a los torneos a futbolistas que de verdad puedan competir y que vaya a utilizar, no solo por llenar una nómina o plantilla, que fue la sensación que me dejó con la participación de Panamá en el Mundial 2026.
Christiansen tiene la ventaja de que conoce el área de la Concacaf y sabe qué tiene en Panamá con los chicos jóvenes que ya están pateando la puerta y pidiendo paso.
El entrenador sabe que con Panamá hay muchas posibilidades de clasificar a otra Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, situación que quizás con otros seleccionados sería más complicada.
Por lo pronto, hay que dejar trabajar al míster Thomas Christiansen en esta tercera etapa con la selección mayor.
Recordemos que llegó y estuvo en el proceso de Catar 2022, en la clasificación del Mundial 2026 y ahora se visualiza el proyecto camino al Mundial 2030.

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