IFARHU recupera cartera morosa de las décadas del 70 y 80
Publicado 2001/07/29 23:00:00
- JorgeIsaac Olmos M.
Esa imagen de beneficencia que pesaba sobre las espaldas del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU), es asunto del pasado. La nueva consigna es: quien pide prestado tiene que pagar, con lo que se ha podido bajar el nivel de morosidad de esta institución en un 20%. Esta entidad que trae un arrastre desde las décadas del 70 y 80, de cuentas de dudosa cobranza, este año ha recuperado por vía administrativa y coactiva 11 millones 280 mil 946 dólares.
El director del IFARHU, Anel Adames, precisó que se han aplicado una serie de programas para recuperar parte de esta morosidad, aunque reconoce que ha sido difícil por la recesión económica que se vive en el país. Se han embargado 95 cuentas bancarias, 293 salarios, 98 vehículos y 86 fincas, pero los arreglos de pago también seincluye en el plan.
El juzgado ejecutor de esta entidad maneja más de 5,000 expedientes, se rastrea a los prestatarios desaparecidos o se les cobra a sus fiadores en caso de que no aparezcan y además se les incluye en la famosa lista de "mala pagas" de la Asociación Panameña de Crédito (APC). Precisó que estas medidas coercitivas han tenido que aplicarse para asegurar el futuro del IFARHU y que siga teniendo dinero disponible para nuevos estudiantes.
En la actualidad el IFARHU cuenta con 36,184 prestatarios que representan un monto de 123 millones de dólares. De todas estas personas a las que se les ha prestado dinero para estudiar, se debe en capital 103 millones de dólares. Existen 13,500 prestatarios que abonan regularmente sus cuentas, lo que representa 91 millones de dólares en capital; los que tienen de dos a cuatro meses de atraso representan cerca de 1 millón de dólares.
Además quienes se encuentran próximos a cancelar suman 14,382 personas que rebajaría más de 1 millón de la deuda en capital e intereses. Pero el grueso de la morosidad está en el renglón de cobranza dudosa que suma entre capital, intereses y seguro, 5 millones de dólares.
"A esta gente se les está buscando y a sus deudores y aquí se está desarrollando el programa de jurisdicción coactiva", dijo Adames. Lo que hace más difícil el sistema de cobranza es que para el IFARHU hay 990 personas desaparecidas que probablemente en su mayoría se han quedado en el extranjero.
De este total sólo se han acercado a hacer arreglos de pago 183, mientras que 167 han cancelado sus cuentas. Adames enfatizó que " lo que no comprende el IFARHU es cómo profesionales exitosos son irresponsables en no pagar el dinero con el que estudiaron".
Muchos estaban acostumbrados a comprar autos o a irse de viaje con el dinero del Estado, pero ahora se revisa con mucho cuidado bajo un comité de crédito todos los expedientes para verificar que sus deudores tengan capacidad de pago en caso de que no puedan hacerle frente a su deuda.
Para este año se han programado 1,669 préstamos entre licenciaturas, doctorados, maestrías, técnicos y cursos, pero hasta la fecha sólo se han otorgado 700 porque la situación económica del panameño común no le permite ser fiador o garantes de la deuda. Esto significa que de los 7 millones que se disponen para prestar se ha ejecutado 3.5 millones de dólares.
Según Adames, los que reciben mayor beneficio de estos préstamos son las universidades privadas. Por ejemplo, en la Universidad Latina hay prestatarios que suman 13 millones de dólares y la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT) por 6 millones de dólares. Ante esta situación, la institución planea firmar convenios con las universidades para que los estudiantes tengan mayores beneficios.
El director del IFARHU, Anel Adames, precisó que se han aplicado una serie de programas para recuperar parte de esta morosidad, aunque reconoce que ha sido difícil por la recesión económica que se vive en el país. Se han embargado 95 cuentas bancarias, 293 salarios, 98 vehículos y 86 fincas, pero los arreglos de pago también seincluye en el plan.
El juzgado ejecutor de esta entidad maneja más de 5,000 expedientes, se rastrea a los prestatarios desaparecidos o se les cobra a sus fiadores en caso de que no aparezcan y además se les incluye en la famosa lista de "mala pagas" de la Asociación Panameña de Crédito (APC). Precisó que estas medidas coercitivas han tenido que aplicarse para asegurar el futuro del IFARHU y que siga teniendo dinero disponible para nuevos estudiantes.
En la actualidad el IFARHU cuenta con 36,184 prestatarios que representan un monto de 123 millones de dólares. De todas estas personas a las que se les ha prestado dinero para estudiar, se debe en capital 103 millones de dólares. Existen 13,500 prestatarios que abonan regularmente sus cuentas, lo que representa 91 millones de dólares en capital; los que tienen de dos a cuatro meses de atraso representan cerca de 1 millón de dólares.
Además quienes se encuentran próximos a cancelar suman 14,382 personas que rebajaría más de 1 millón de la deuda en capital e intereses. Pero el grueso de la morosidad está en el renglón de cobranza dudosa que suma entre capital, intereses y seguro, 5 millones de dólares.
"A esta gente se les está buscando y a sus deudores y aquí se está desarrollando el programa de jurisdicción coactiva", dijo Adames. Lo que hace más difícil el sistema de cobranza es que para el IFARHU hay 990 personas desaparecidas que probablemente en su mayoría se han quedado en el extranjero.
De este total sólo se han acercado a hacer arreglos de pago 183, mientras que 167 han cancelado sus cuentas. Adames enfatizó que " lo que no comprende el IFARHU es cómo profesionales exitosos son irresponsables en no pagar el dinero con el que estudiaron".
Muchos estaban acostumbrados a comprar autos o a irse de viaje con el dinero del Estado, pero ahora se revisa con mucho cuidado bajo un comité de crédito todos los expedientes para verificar que sus deudores tengan capacidad de pago en caso de que no puedan hacerle frente a su deuda.
Para este año se han programado 1,669 préstamos entre licenciaturas, doctorados, maestrías, técnicos y cursos, pero hasta la fecha sólo se han otorgado 700 porque la situación económica del panameño común no le permite ser fiador o garantes de la deuda. Esto significa que de los 7 millones que se disponen para prestar se ha ejecutado 3.5 millones de dólares.
Según Adames, los que reciben mayor beneficio de estos préstamos son las universidades privadas. Por ejemplo, en la Universidad Latina hay prestatarios que suman 13 millones de dólares y la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT) por 6 millones de dólares. Ante esta situación, la institución planea firmar convenios con las universidades para que los estudiantes tengan mayores beneficios.

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