Análisis

El Tuk Tuk de Budapest

03/2/18 - 12:00 AM
... vehículo triciclo motorizado, originario de Tailandia que poco a poco hace su debut en otras latitudes,

  • Jaime Enrique Figueroa | [email protected] |                                             

Las experiencias de viajero no dejan de ilustrarnos noveles modalidades para atender adecuadamente al turista haciendo de su vivencia, su experiencia en nuestro patio algo rareza, diferente y divertido. Al viajar a Europa, nos vemos concentrados en su eje turístico. Francia sigue siendo el sitio de visita #1 en el mundo y con buena razón. Los sofisticados parisinos han aprendido a sonreír e incluso a hablar el castellano, inaudita casualidad que su alcalde se llame Anne Hidalgo. Su gastronomía, cultura y caché son inigualables en el planeta. El segundo lugar lo ocupa España. Sus playas, tapas e historia cálidamente invitan al feudo del Quijote. Desplazando en 2017 a un Estados Unidos que bajo la errática saña del "führer" Trump en un nuevo oleaje repleto de basura, ha tendido su tapete de repulsa dentro del divisionismo, racismo y continuados actos de salvajes asesinatos masivos, amén que no son actos de terrorismo islámico, tristes realidades de un imperio en decadencia. Italia, sus pastas, encantadores pueblitos y su muy colorida población, ocupa un merecido altar en la catedral del turismo. Por allí se asoma China, cada vez atrayendo más forasteros curiosos por intimar su vertiginoso crecimiento, intrínsecamente el más exitoso ejemplo de experimento capitalista dentro de una nación que se tilda aún comunista. Y por ahí caen como dominós en fila otros destinos europeos seguidos por México, que irónicamente sueña con las posibilidades de contar, a mediano plazo, con un mayor número de visitantes de este lado del muro que del otro.

Aquellos que por trabajo o placer hemos intimado con la médula europea, con las múltiples opciones de cruceros, excursiones, viajes escoltados para los más pudientes, ahora nos rascan los deseos de ir un tris más allá e intimar con el feudo de Melania Knavs Trump, la primera dama del imperio, nacida en Novo Mesto, Eslovenia, tierra de damas guapas, por allá, por esa recóndita esquina europea donde triangulan Viena, Praga y Budapest, preñadas en historia, gulasch y palacetes que nos brindan recuerdos del mariscal Josip Broz Tito, líder de la vecina federación Yugoslava quien nos colaboró la máxima obra de la década de los setenta, la hidroeléctrica del Bayano.

Esa Europa misteriosa. Sarajevo en Bosnia, donde estalla, como resultado del asesinato del archiduque Francisco Fernando el 28 de junio de 1914, la Primera Guerra Mundial. Zagreb, capital croata con su elegante y sofisticado hotel Esplanade, el mejor de Europa, inaugurado en 1925, con arquitectura símil a la Casa Blanca de Washington, para acoger fatigados pasajeros del Expreso del Oriente entre París y Estambul. En fin, una Europa más barata, con un menjurje idiomático que obliga a comunicarse en inglés e invita a conocerle en automóvil de alquiler, de esos italianos económicos, que no llamen mucho la atención de carteristas y oscuros personajes latentes en todas las latitudes, brindándonos la libertad de detenernos para intimar curiosidades en el camino que se esfuman al viajar en tren o autobús.

En su mero centro, invita Hungría a conocer un palacete, el castillo de Buda, no del gordito achinado, sino la residencia de los Habsburgos en Budapest, construida en estilo tardogótico, la residencia real más pomposa, monumental y extensa de Europa. Y para trasladarse en Budapest en curiosa forma, se toma una gira privada de mediodía en Tuk Tuk, vehículo triciclo motorizado, originario de Tailandia que poco a poco hace su debut en otras latitudes, brindando un traslado personalizado donde el chofer también porta su sombrero como guía, deteniéndose también en el museo de las "maquinitas", esas de pinball que eran atractivos comunes de adolescentes istmeños en el Café Squirt de Avenida Balboa, engrosando su bien merecida propina con paradas inéditas y totalmente inesperadas. ¡Aprende, Panamá!

Líder empresarial.