opinion
Fracasos en el ingreso a la Universidad (II)
- Publicado:
Comentábamos ayer los fracasos en los exámenes de admisión para el primer ingreso en la Universidad de Panamá.Más del 75% de los estudiantes reprueban.Destacábamos la opinión de dos decanos de Facultad que nos parecen atinadas.Una es de Rolando Murgas, quien fue maestro de escuela en áreas rurales, antes de ser catedrático universitario, y la otra es del veterano educador, Nicolás Jérome.El primero nos habla de una falta de articulación entre la educación secundaria y la universitaria; y el otro, de la falta de orientación en la última que hace que los alumnos pierdan el tiempo aplicando o estudiando carreras para las que carecen de aptitudes y, a contrario sensu, privándose de seguir aquellas para las que están mejor dotados.Son dos juicios que debiéramos escribir en letras de oro.Nosotros agregamos una tercera, la necesidad de aceptar que no todos los alumnos son iguales y que debemos diseñar una educación que atienda a las particularidades de cada categoría de estudiante.Y, ampliamos ahora.No puede ser que sigamos aplicando el mismo currículo de por sí deficiente de ahora a nuestros estudiantes y que, aquellos que no se adapten al sistema se vean excluidos de él mediante un absurdo sistema de calificaciones y el estigma de la reprobación, expulsión y el fracaso, que lo marca para toda la vida; cuando, bajo un sistema que atienda las diferencias de cada cual, podría perfectamente salvarse al supuesto fracasado o deficiente, y descubrir quizás a un sobresaliente en otras disciplinas, mientras que, al mismo tiempo, en las que muestra flaquencias se le puede dar una formación más adaptada a sus realidades, tal cual se hace en la Universidad con digamos la asignatura economías a, b ó c dependiendo de si se destinan a abogados, financistas o estudiantes de hotelería.Si se atienden las diferencias a nivel superior, ¿cómo es posible que no se haga a nivel medio y primario? En los países desarrollados esas diferencias se están atendiendo en la educación media.Un estudiante que, por ejemplo, devuelva un examen en blanco, no es calificado con 1.0.Allá el profesor aparta la prueba y lo cita para ver el problema, si es que sobre él no hay antecedentes.Una vez identificadas las deficiencias y adoptadas las medidas, que pueden incluir clases especiales fuera de horas regulares, la prueba es repetida y, seguramente superada.¿Qué sistema es mejor y más eficiente? ¿Cuál aprovecha al máximo los recursos humanos y los del contribuyente y el padre de familia?La forma de calificación actual es igualmente mala.Con el mismo erróneo criterio de uniformidad y presunción de igualdad, se fracasa a todo aquél que en una prueba de matemáticas arroje resultados distintos a los que han de registrar los problemas.Dicen los profesores del sistema que, tratándose de una ciencia exacta, el resultado es bueno o no lo es.Quien no lo saca, gana 1.0.¡Analfabetos de su propia disciplina! No saben que en la matemáticas de hoy la exactitud es cada vez un concepto más devaluado y desprestigiado.Si se quiere, hoy en matemáticas la exactitud es el más inexacto de los conceptos.La realización de la fiesta en las instalaciones del club fue desmentida por el presidente de la Asociación Atlética Argentinos Juniors (AAAJ), Luis Segura.El abogado de Suárez Mason, Adolfo Casabal Elía, negó que su defendido hubiese violado el régimen de prisión domiciliaria."No hay testimonio directo del embajador de Ecuador que diga que vio a Suárez Mason fuera de su casa, sino un relato de Bielsa que dice eso", afirmó el letrado.Suárez Mason estaba detenido en su casa desde 1999, por decisión del entonces juez Adolfo Bagnasco, que investigaba el robo de bebés de desaparecidos, causa que ahora tramita Urso.Ballestero instruyó un expediente en que el ex militar está procesado por la desaparición de 15 militantes montoneros, mientras que Torres ordenó su detención preventiva por pedido de la justicia alemana, que lo acusa por el asesinato de dos personas de esa nacionalidad.