Ciudadanos claman por mayor seguridad en Panamá Oeste

17/10/15 - 12:00 AM
Aunque la versión oficial indica que los delitos han disminuido en el último año, el problema delincuencial en Panamá Oeste sigue siendo un problema, ya ...

Aunque la versión oficial indica que los delitos han disminuido en el último año, el problema delincuencial en Panamá Oeste sigue siendo un problema, ya ...

Delincuentes marcan las casas para luego regresar a robarlas. / Pablo Castillo

  • Pablo Castillo Miranda ([email protected]) | @PabloCastilloM3                                            

Aunque la versión oficial indica que los delitos han disminuido en el último año, el problema delincuencial en Panamá Oeste sigue siendo un problema, ya que existe preocupación en la población de los cinco distritos por la inseguridad.'

Testimonios

  • Robo al lado de la Policía
  • Edegar Esturaín es propietario de un comercio en la Avenida de las Américas, a 50 metros de la Policía de La Chorrera, relató su experiencia que casi le cuesta la vida, tras un robo a mano armada alrededor de las 8:00 p.m. hace dos meses."Entró, me habló y me enseñó el revólver, y me dijo que le entregara todo, unos 80 dólares y un celular valorado en aproximadamente 150 dólares", recordó Esturaín.Según él, el crecimiento de la población, sobre todo en los distritos de Arraiján y La Chorrera, ha influido en la inseguridad que se vive, porque situaciones como estas no se daban, "esto va ligado al movimiento de las personas, ellos se dan cuenta de que todos los locales son vulnerables, aunque estén al lado de la Policía".

Las abarroterías ubicadas en los barrios de la provincia de Panamá Oeste cierran sus locales con barrotes de hierro de unas dos y media pulgadas de grosor para protegerse de los robos a mano armada que ya son típicos a cualquier hora del día o de la noche.

De acuerdo con un comerciante en el área turística de Coronado, en el distrito de Chame, la situación es muy preocupante porque ya todos los ciudadanos se sienten con temor.

Según José Regalado, taxista en Arraiján, generalmente los sectores más peligrosos son San José, San Bernardino y Chumical, los cuales son considerados como áreas rojas.

Cesareo Dejuane, presidente de la Cámara de Comercio de Panamá Oeste, aseguró que dos hechos de sangre ocurridos en La Chorrera en los últimos cuatro años, el secuestro y posterior asesinato de cinco jóvenes universitarios panameños de origen asiático, en el año 2011, y la muerte de los cuatro integrantes de una familia en la barriada San Antonio, en el año 2014, dejaron consternada a la población chorrerana.

Detalló que estas son señales claras de que las autoridades deben hacer algo en cuanto a la criminalidad.

De acuerdo con cifras de la Dirección de Asentamientos Informales del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), en Panamá Oeste existen 54 asentamientos informales, en los cuales viven unas 5,000 personas.

Para la socióloga Alma Cárdenas, existen fundamentalmente tres factores que inciden en la ola delictiva desatada en los últimos años; el primero está ligado a la formación integral en el hogar. En casi todos los casos, los hijos no cuentan con la figura paterna que guíe y oriente al joven.

El segundo factor implica la falta de una formación académica eficiente, y el tercero tiene que ver con el orden social, en el que el consumo de bebidas alcohólicas en reuniones, discotecas y otros eventos va arrastrando al joven a recibir invitaciones al consumo de drogas alucinógenas altamente adictivas que paulatinamente borran la personalidad del individuo.

Atacar el problema desde su origen es lo que recomienda Cárdenas, para ello el Estado debe producir una fuerte campaña de rescate de los valores.

Gilberto Samaniego, jefe de la décima Zona de Policía en Panamá Oeste, informó a este medio que los delitos en términos generales han disminuido en los últimos meses debido al fuerte trabajo de inteligencia que la institución está haciendo.

Samaniego destacó que se ha redoblado el pie de fuerza realizando una efectiva labor cuando se comete un delito, capturando a los delincuentes.