<?xml version="1.0" encoding="utf-8" ?> 
<rss version="2.0" xml:base="https://www.panamaamerica.com.pa/rss/opinion" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">

<channel>
	<title>Panamá América</title>
    <link>https://www.panamaamerica.com.pa/rss/opinion</link>
    <description>Panama America</description>
    <language>es</language>
	<atom:link href="https://www.panamaamerica.com.pa/rss/opinion" rel="self" type="application/rss+xml"/> 
  <item>
		<category>La columna de doña Perla</category>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2026 00:00:00 -0500</pubDate>
		<title><![CDATA[La columna de Doña Perla]]></title>
		<author><![CDATA[La columna de Doña Perla]]></author>
		<description><![CDATA[¿Publicar la acusación sobre la nana fue valiente o impulsivo? Retractarse y borrar es el &#039;plot twist&#039; que nadie se esperaba. Anne Lorain demostró que lo...]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[Innecesario¿Publicar la acusación sobre la nana fue valiente o impulsivo? Retractarse y borrar es el “plot twist” que nadie se esperaba. Anne Lorain demostró que lo peor no es el error, sino el “me arrepentí” tardío. Las redes sociales son el lugar menos indicado para lavar ropa sucia… y luego pretender que no pasó. 
‘Pan y circo’ Jermaine Cumberbatch aparece en bata, neceser en mano y sin bañarse para sus reportes comunitarios. Qué seriedad tan inspiradora: más que denunciar problemáticas, parece hacer mofa de las necesidades ajenas. Como si el drama de la gente fuera su “reality” “show” matutino personalizado. 
Yo creo que sí le dolióNo se ofende por ser feo, sino porque un gay (más feo según él) se lo dijo. Tu belleza es relativa y solo válida si el juez es hetero y más guapo. ¿Quién inventó ese tribunal de estética? Tú mismo. Sigue midiendo el valor de las críticas por el rostro del crítico. Clásico de la autoestima condicionada y selectiva.
]]></content:encoded>
 <enclosure url="https://www.panamaamerica.com.pa/sites/default/files/imagenes/2026/09/13/anne-lorain-dona-perla.jpg" length="273646" type="image/jpeg" />
		<link>https://www.panamaamerica.com.pa/la-columna-de-dona-perla/la-columna-de-dona-perla-1266308</link>
		
		<guid isPermaLink="false">node/1266308</guid>
		
				<origen>impreso</origen>
		<autoria>local</autoria>
  </item>
  <item>
		<category>Confabulario</category>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2026 00:00:00 -0500</pubDate>
		<title><![CDATA[Confabulario]]></title>
		<author><![CDATA[ | | ]]></author>
		<description><![CDATA[]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[Maldad
Me dice una prima que el grupejo de juristas chantajistas ha regresado a la escena con sus mismas artimañas. La plata es lo que los mueve y están descarados. ¿Hasta cuándo? ¿Ojalá no se vuelvan a salir con la suya, ya es hora de que les achiquen la soga?
Taquilla
¡El líder de los neonatos anda que no para! Me cuenta un vidajena que lo vieron por una distrito del Oeste tratando de convencer a más de uno para que los ayuden a llegar a ser partido. ¡Oigan eso! Hasta que sudaba. ¿Será que caen en sus trampas? Amanecerá y veremos, porque en mas últimas semanas Juan Cantina no ha hecho un buen trabajo.
Cráteres
Me cuenta un vidajena que un diputado del Oeste, conocido por la venta de quesos y leche agria, anda como loco patrocinando fiestas y cabalgatas, mientras decenas de calles de su circuito parecen cráteres. Aunque él dice que va a ayudar, pero que todo es proceso que tomará su tiempo. ¡Hay gente brava!
Análisis
Hay más de uno analizando lo del "Profe", pues con el billullo que se va a ganar en esta nueva era, la fanaticada espera que La Roja haga mejor papel en el próximo mundial. Esperanzas...

]]></content:encoded>
 <enclosure url="https://www.panamaamerica.com.pa/sites/default/files/imagenes/2026/09/13/confabulario_0.jpg" length="30005" type="image/jpeg" />
		<link>https://www.panamaamerica.com.pa/confabulario/confabulario-1266281</link>
		
		<guid isPermaLink="false">node/1266281</guid>
		
				<origen>impreso</origen>
		<autoria>local</autoria>
  </item>
  <item>
		<category>Opinión</category>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2026 00:00:00 -0500</pubDate>
		<title><![CDATA[¡Que se vayan! Panamá puede quedarse con el mundo]]></title>
		<author><![CDATA[Jaime Figueroa Navarro | | ]]></author>
		<description><![CDATA[]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[He quijoteado el mundo y hay algo que uno aprende al salir de Panamá: cada país tiene ventajas que sus propios habitantes suelen dar por sentadas. Nosotros tenemos una que pocos pueden igualar: sabemos recibir al mundo. Por eso me llama la atención la reciente oleada de estadounidenses que está considerando vivir fuera de su país. Algunos buscan seguridad, otros un menor costo de vida, buen clima, tranquilidad o simplemente una nueva experiencia. Para algunos será una señal de los problemas que enfrenta Estados Unidos. Para Panamá debería ser algo muy distinto: una oportunidad. Mientras algunos americanos hacen las maletas, nosotros deberíamos estar preguntándonos cómo abrirles la puerta.
Tenemos el dólar, el Canal, dos océanos, conectividad aérea y una economía acostumbrada a mirar hacia afuera. Tenemos una ciudad cosmopolita y, a poca distancia, playas, montañas y selvas. Pero tenemos algo todavía más importante: una sociedad formada históricamente por gente que llegó de todas partes. El extranjero que decide vivir en Panamá no llega solamente con una maleta; llega con ingresos, consumo, experiencia, contactos y, muchas veces, capital. Necesita vivienda, restaurantes, médicos, abogados, contadores, arquitectos y servicios. Si emprende, necesita empleados. El verdadero negocio, entonces, no es venderle Panamá al extranjero, sino lograr que su presencia genere más oportunidades para los panameños.
Claro que para aprovechar esta oportunidad tenemos que arreglar la casa. No podemos promocionarnos como destino de clase mundial y aceptar al mismo tiempo inseguridad, insoportables tranques, burocracia, servicios deficientes o infraestructura que no responde a nuestras aspiraciones. Un buen anfitrión primero pone su casa en orden. Necesitamos seguridad, reglas claras, movilidad, educación, salud y servicios eficientes. Tampoco se trata de una simple fiebre inmobiliaria ni de llenar el país de torres de lujo. Queremos extranjeros que inviertan, emprendan, contraten panameños, consuman productos locales y se integren a nuestras comunidades. El extranjero debe ganar, pero el panameño también.
Y no estamos hablando solamente de estadounidenses. El verdadero mercado es el mundo: jubilados, empresarios, trabajadores remotos, profesionales y familias que cada vez tienen mayor libertad para escoger dónde vivir. Después de recorrer otros países, sigo creyendo que Panamá tiene una combinación extraordinaria. No somos Miami, Madrid ni Costa Rica, y no necesitamos serlo. Nuestra ventaja es ser Panamá: nuestra gente, nuestra mezcla cultural, nuestra gastronomía, nuestra ubicación y esa capacidad tan nuestra de hacer sentir al recién llegado como si fuera de la casa. Podemos recibir al mundo sin dejar de ser nosotros mismos; de hecho, nuestra identidad resulta un genuino común denominador de lo que podemos ofrecer.
Durante más de cinco siglos construimos nuestra prosperidad alrededor de una idea: conectar al mundo. Primero fueron los barcos, el ferrocarril, el Canal, los puertos, los aeropuertos, la banca y los servicios. Ahora aparece una nueva frontera: conectar personas. Mientras otros países se preguntan cómo retener a quienes quieren marcharse, Panamá debería hacerse una pregunta mucho más ambiciosa: ¿qué tenemos que hacer para que quienes buscan un nuevo lugar para vivir quieran venir aquí? Ya fuimos la ruta del mundo, ya fuimos el puente del mundo y ya fuimos el punto de encuentro del mundo. Ahora nos toca dar el siguiente paso. Panamá puede convertirse en el anfitrión del mundo, pero para lograrlo tenemos que abrir la puerta, arreglar la casa y asegurarnos de que el panameño sea también dueño de la fiesta. Porque el próximo gran negocio de Panamá quizás no sea mover más barcos: quizás sea lograr que el mundo quiera quedarse.

]]></content:encoded>
 <enclosure url="https://www.panamaamerica.com.pa/sites/default/files/imagenes/2026/09/13/figueroa-opinion_1.jpg" length="84072" type="image/jpeg" />
		<link>https://www.panamaamerica.com.pa/opinion/que-se-vayan-panama-puede-quedarse-con-el-mundo-1266279</link>
		
		<guid isPermaLink="false">node/1266279</guid>
		
				<origen>impreso</origen>
		<autoria>local</autoria>
  </item>
  <item>
		<category>Opinión</category>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2026 00:00:00 -0500</pubDate>
		<title><![CDATA[Toma tu cruz y sígueme...]]></title>
		<author><![CDATA[Mons. Rómulo Emiliani cmf | | ]]></author>
		<description><![CDATA[]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[Claro que las cruces son pesadas, unas más que otras, pero todas llevan a la salvación. Esa es la seguridad que tenemos. Porque todas purifican, maduran, santifican, si las llevamos con amor, serenidad, con fe. Las cruces no las quiere nadie. Pero llegan, las permite el Señor, o las envía el Señor. Las cruces, siguiendo una metáfora pueden ser de madera, de cobre, de aluminio, de plomo, de bronce, de hierro, no importa, son cruces…es decir, pueden ser enfermedades normales o terminales; quiebras económicas, pérdidas de empleo; calumnias con pérdida de la fama, robos, desastres naturales, guerras con sus terribles consecuencias, exilios. Hay muchas clases de cruces y lo importante es llevarlas con dignidad. Una reacción normal es la de protestar o preguntar: "¿por qué a mí?" "¿Qué he hecho yo para que me pase esto?" "Esto será castigo de Dios?"
Siguiendo con la segunda parte de mi escrito, donde hablo del testimonio de mi hermana Geraldine, como mujer de fe y psicóloga, combinación perfecta para ser un buen profesional de la salud mental, hace 10 años se le declaró la enfermedad del cáncer, y pude ver en ella los siguientes rasgos con los que se enfrentó a eso: 1. Aceptó con serenidad la noticia. Se sometió a todos los tratamientos con estoicismo, algunos muy dolorosos: la operación, quimios, radios terapias. Extraerle agua del pulmón la dejaba exhausta. 2. No hablaba con nadie de su enfermedad. Pero nunca. 3. Jamás sintió lástima de sí misma. 4. Nunca protestó ni le reclamó a Dios el porqué le paso eso. 5. Cada año iba perdiendo más fuerzas, pero nunca dejó de trabajar. No se echó a morir. 6. Se le cayó el cabello dos veces. Eso no la acomplejó nunca. Su autoestima era muy fuerte. 7. Le dio sentido a su sufrimiento desde la fe. Se sintió siempre en manos de Dios. Sabía y era consciente de que todo depende de Dios. Eso le daba seguridad a ella. 8. Se hizo cada vez más una mujer de oración. Hasta la última noche de su vida mantuvo una oración intensa. De todo eso soy testigo yo, porque estuve cuidándola esa noche hasta que murió al día siguiente. 9. El atender a pacientes le fortalecía el alma también. Los atendió hasta dos meses y medio antes de morir. 10. En el hospital mantuvo una comunicación muy empática con todo el personal médico y de enfermería, haciendo más fácil para ellos la labor de atenderla. Se le fue dulcificando el carácter mucho los últimos meses de vida. Es cierto que como escritora y participante en grupos de reflexión tenía información que tenía que callar y eso sí la enojaba, la indignaba, le quitaba la paz. Descansa en Dios hermana mía.

]]></content:encoded>
 <enclosure url="https://www.panamaamerica.com.pa/sites/default/files/imagenes/2026/09/13/opinion-monsenor-emiliani_0.jpg" length="85799" type="image/jpeg" />
		<link>https://www.panamaamerica.com.pa/opinion/toma-tu-cruz-y-sigueme-1266278</link>
		
		<guid isPermaLink="false">node/1266278</guid>
		
				<origen>impreso</origen>
		<autoria>local</autoria>
  </item>
</channel>
</rss> 