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Ricardo Beteta: 'Leyes en Panamá castigan a los gays'

21/1/18 - 12:00 AM
Representantes de la comunidad LGBTI aseguran que el matrimonio igualitario no es un tema religioso y debe discutirse en el ámbito legal.

Ricardo Beteta, el dirigente de la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá (AHMNP). /Foto Archivo

Anuncio de la CIDH revive debate sobre el matrimonio igualitario

  • Miriam Lasso | miriam.lasso@epasa.com | @mlasso12                                            

Que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llamara a la legalización del matrimonio igualitario en varios países latinoamericanos reactivó el debate entre representantes de las Iglesias, los grupos profamilias y la comunidad lesbianas, "gays", bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) de Panamá.'

Anuncio de la CIDH revive debate sobre el matrimonio igualitario

La Corte Interamericana de Derecho Humano (CIDH) ordenó el pasado 9 de enero a Costa Rica y al resto de los países de América Latina la obligatoriedad de reconocer los derechos de las parejas del mismo sexo, entre estos el matrimonio. 

La decisión del organismo internacional generó opiniones divididas entre grupos pro familia, iglesias y la comunidad LGBTI de Panamá. Igualmente, representantes del Estado panameño como la vicepresidenta de la República, Isabel de Saint Malo, defendió la equidad y la no discriminación hacia este sector calificándolo como una tarea pendiente, aunque no aclaró si Panamá acataría de forma inmediata la orden de la CIDH. No obstante, desde el Órgano Legislativo, diputados han manifestado su rechazo a esta mediada, mientras otros grupos están convocando a una gran marcha por la familia. En el país se estima que cerca de 400 mil personas estarían definidas dentro de la comunidad LGBTI.

Frases

Matrimonio igualitario: No es una pelea de bienes, es la parte humana de nuestras relaciones. Ricardo Beteta - Comunidad LGBTI de Panamá.

 

Ricardo Beteta, representante de la comunidad LGBTI, habló para la sección dominical de entrevistas 'El Trino' de Panamá América, en la que planteó la realidad detrás de sus demandas.

¿Como recibe la comunidad LGBTI la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de llamar a la legalización del matrimonio gay?

Cuando me llamaron para entrevistarme, lloré. No me da pena decirlo, que una instancia como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reconozca la comunidad LGBTI latinoamericana y haga un llamado a que somos sujetos de derecho y que las clases políticas en Panamá como la vicepresidenta de la República, el procurador de la administración, el defensor del pueblo, la primera dama, inclusive el propio presidente de la República hablen y valoren positivamente el tema, es un logro después de tantos años de trabajo. Definitivamente, es un antes y un después.

¿Está Panamá preparado para acatar la solicitud de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la legalización de los matrimonio igualitarios?

Yo creo que la gente entiende que esto es un tema de justicia, y tener el respaldo al nivel político que tenemos es muy importante. Definitivamente, las Iglesias católica, evangélica y los grupos profamilia van a buscar desvirtuar la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y es allí donde nosotros como colectivo debemos estar más unidos que siempre y ayudar a que el Estado dé una respuesta congruente ante la decisión de la CIDH.

¿Se han presentado algunas otras intenciones de reconocimiento de derecho para la comunidad LGBTI?

Por más de 10 años hemos tenido un proyecto de ley sobre no discriminación por orientación sexual e identidad de género, en el que solicitábamos al Estado panameño que nos reconocieran como objeto de derecho y nunca ha logrado llegar ni siquiera a primer debate. Actualmente se han presentado dos iniciativas, una en el Órgano Judicial y otro en la Asamblea Nacional, directamente al Código de la Familia y cómo define el concepto cónyuge.

¿Existe discriminación en Panamá hacia los miembros de la comunidad LGBTI?

La discriminación a la población LGBTI en Panamá está tan socialmente aceptada que mucha gente no la ve. Como el tema de la burla, incluso existe la discriminación institucionalizada, en la que se puede mencionar el reglamento interno de la Policía Nacional, en el que por ser lesbiana o por ser homosexual es causa de destitución.

También está el artículo 26 del Código de la Familia, los artículos 56, 57 y 58 de la Constitución Nacional y otra serie de normas, decretos y leyes que nos limitan. Hasta el 2008 ser homosexual en Panamá era una falta administrativa, porque existía el Decreto sanitario 149 de 1949 que decía que practicar la homosexualidad era sodomía y era sancionada con 3 meses a un año de arresto y con multas que alcanzaban hasta los 1,000 dólares.

¿Por qué debatir un tema de matrimonio igualitario y no otras formas jurídicas que les garantice la protección de las parejas?

Yo no te puedo decir que nosotros estamos exigiendo matrimonio. Hablemos de otras formas jurídicas que nos permitan poder brindar protección a nuestras parejas. Si eso es así, perfecto, vamos a negociar sobre eso, pero como está la legislación panameña hoy por hoy, ellos han cerrado todas las vías y la única vía que nos queda es el matrimonio. No es por culpa de nosotros es por cómo está diseñado el Código de la Familia.

¿Cuáles son esos derechos que la comunidad LGBTI pide al Estado que le reconozca?

Todo el mundo habla de la protección de bienes y defunción, pero yo quiero que la gente vea la parte más humana, poder asegurar a mi pareja, si está enferma, poder brindarle el beneficio de mi seguro social, poderle dar el beneficio de residencia o ciudadanía si es extranjera. Son cosas que verdaderamente son para fortalecer y proteger nuestras relaciones. Hay testimonios de parejas que han sufrido mucho por la separación. Queremos que la gente vea esa parte, piensa que lo que estamos peleando es bienes, dinero e inmuebles, pues no, hay una parte humana detrás de nuestras relaciones.

¿De no acatar Panamá la norma de la CIDH que acciones pretender tomar?
 
Definitivamente sí, si vemos que no hay mayores avances y la Corte Suprema de Justicia falla en contra de nosotros, lo cual sería un exabrupto muy grande, tendríamos que irnos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que ordene a Panamá acatar la norma. El Órgano Judicial y Legislativo tienen que normar para cumplir con la opinión de la CIDH, porque sí es vinculante, y nosotros estamos para ayudar en ese proceso. 
 
¿Cómo trabajar en las defensas de sus derechos, sin ofender las creencias regiliosas que prevalecen en el país?
 
Debemos tener  cuidado de mezclar el dogma con la jurisprudencia. Primero debemos entender que las iglesias no casan, estás casado cuando vas ante un juez civil y el juez te extiende tu certificado de matrimonio  y entonces puedes ir a una  iglesia para que te de la bendición a tu relación. Eso es a lo que mucha gente no le caen los 10 centavos, las iglesias no casan, el que casa es el Estado. Ese argumento de que ahora las iglesias tendrán que casar a las parejas del mismo sexo es erróneo. Nosotros estamos luchando por una unión civil y no por un matrimonio eclesiástico. 
 
¿Dentro de la lucha por sus derechos, dónde queda el derecho a la familia?
 
¿En qué afecta a otras familias que nosotros podamos fortalecer nuestras relaciones?. Todo lo contrario, debieran celebrar que vivimos en un estado que fortalece los derechos civiles de todos y donde se respetan los derechos humanos. Sea como sea, yo soy panameño y la Constitución dice que todos somos iguales.
 
¿Está la comunidad LGBTI dovorciada de la religión?
 
No, yo conozco a muchos LGBTI que son muy devotos y no es un tema fácil. Yo creo que el Papa Francisco ha abierto un espacio de tolerancia, donde se busquen términos medios, no como el papa Juan Pablo II y Benedicto XVI que fueron muy duros con la comunidad. Hay muchos gay y lesbianas que son personas muy católica y espirituales a los cuales estos temas los afecta grandemente. 
 
¿Cómo manejar la orietación sexual vs la  creencia religiosa?
 
Si vamos a hablar de la Biblia, la Biblia dice muchas cosas. Existe el Nuevo Testamento, el nuevo pacto de Dios con la humanidad y  no habla de la homosexualidad ni la condena. El Viejo Testamento es un referente histórico, pero hay gente que maliciosamente quiere agarrar cosas terribles que no se pueden implentar en nuestra realidad. 
 
Dos madres, dos padres: ¿La adopción por parejas del mismo sexo no generaría un caos filiatorio?
 
La verdad, en ese tema considero que no puedo aportar muchas cosas. De por si como están las normas actualmente, adoptar es muy difícil, pero te puedo decir   que muchos gay y lesbianas son padres y han sido capaces de criar a sus hijos con todos los problemas y dificultades, tal como una pareja supuestamente normal. Pensar que nosotros por nuestra orientación sexual tenemos cierto grado de perversidad, es discriminación. Igualmente, pensar que las parejas normales les dan un buen ejemplo a sus hijos, cualquiera te lo tumba. En todas las familias hay problemas por tema de porbreza, alcoholismo drogadicción, pensar que la familia papá, mamá, dos hijos es la panacea, pues no.
 
Yo te puedo decir, yo crie un sobrino desde los cuatro años ya tiene 28 y dos hijos, el me llama papá y sus hijos me llaman abuelo y el sabiendo que su tío es homosexual, no lo afectó en nada porque más machista no puede ser. 
 
¿Qué opina de la educación sexual en los colegios?
 
Es una deuda pendiente que tenemos con la juventud, y preocupa grandemente el embarazo y como el VIH-SIDA está galopando en la población panameña, porque queremos taparnos los ojos, los oídos y la boca. Maduremos, los muchachos necesitan información para poder tomar decisiones sobre su vida y su sexualidad. Muchos chicos y chicas no conceptúan cuando están siendo objeto de violación y seducción inapropiada, y cuando son objeto de violación sexual no saben a dónde recorrer. Tampoco conocen los riesgos a los cuales se exponen al tener una vida sexual temprana. Si los chicos no tienen información, no se pueden defender y hay gente a los que les aterra el tema. La razón es porque ese es el pilar del poder de la iglesia católica y la Evangélica que no quieren perder. No quieren que el Estado asuma los temas de sexualidad, juventud y matrimonio porque sienten que perderán vigencia. No es que estén preocupados por la juventud o por lo que dice la Biblia, es un tema de poder.