Gobierno trata de ocultar represión en Gualaquita

27/8/16 - 12:00 AM
Luego de un enfrentamiento evidente en Gualaquita, Bocas del Toro, entre unidades policiales e indígenas, quedaron revelad...

Estas son las consecuencias de los ataques de las unidades policiales contra los indígenas que están protestando por el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco. /Foto Leonardo Machuca

Esta indígena muestra cartuchos de perdigones usados por la PN. /Foto Leonardo Machuca

Este indígena, aparentemente, perdió la visión en un ojo. /Foto @LissetteCenten

Alvin Weeden y Bobby Eisenmann, detrás de la cacica Silvia Carrera

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Luego de un enfrentamiento evidente en Gualaquita, Bocas del Toro, entre unidades policiales e indígenas, quedaron reveladas por redes sociales y los medios de comunicación, las secuelas de esta problemática, que el Gobierno ha tratado de esconder.

Varios fueron los indígenas heridos en esta represión por parte de la Policía Nacional.

Aún las autoridades desconocen cuál fue el saldo de los heridos.

Hasta el momento solo se tiene el conteo de las unidades policiales, que ya fueron trasladadas y atendidas.

En declaraciones a los medios de comunicación, el ministro de Seguridad, Alexis Bethancourt, dijo que todo el que agreda a un policía será detenido.

También trató de desmentir o poner en duda a los periodistas que estaban en el lugar, con los indígenas heridos

"Están usando fotografías viejas de otros incidentes", sostuvo el ministro, declaraciones que fueron criticadas y rechazadas por la población, luego de observar lo ocurrido por los medios de comunicación y redes sociales.

Según Bethancourt, la Policía Nacional garantiza los derechos fundamentales y la vida del libre tránsito.

El abogado y catedrático Miguel Antonio Bernal ve con suma preocupación los acontecimientos que se están dando, particularmente en el aspecto relativo a la manipulación de la información, con una desinformación premeditada, la innecesaria represión y el uso de la fuerza por parte de los estamentos de seguridad.

Tras estos hechos, Bernal se apuró en enviar una carta al presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), James L. Cavallaro, para alertarlo sobre la situación por la que están pasando los indígenas.

"Era perfectamente previsible que el descontento que iba a generar la firma de unos acuerdos desconocidos para todos, iba a traer como primera consecuencia esta represión absolutamente innecesaria", destacó.

Según el catedrático no se puede explicar o justificar el uso de la fuerza que se ha dado en los últimos días, tanto en la región indígena como en la ciudad capital.

En tanto, el excandidato presidencial independiente Juan Jované cree que con todo esto ya estamos ante una actitud prácticamente fascista, al tratar de esconder los hechos de violencia que está cometiendo este Gobierno por su incapacidad.

Fernando Cebamanos, del Frente Amplio por la Democracia (FAD), fue muy enfático en decir que el gobierno del presidente Juan Carlos Varela ha mentido nuevamente, ya que la vez pasada, en la firma del acuerdo, había desmentido las piedras que les fueron arrojadas en esta mesa.

Sobre lo ocurrido en Gualaquita, Cebamanos dijo que las autoridades reprimieron con golpes, perdigones y con gas pimienta a todos estos indígenas.

"Tiraron tanto gas pimienta que tuvieron que abandonar sus casas", puntualizó.

El dirigente del FAD dijo que con la divulgación de fotos y videos, las autoridades han tratado de cambiar la tónica de su discurso, diciendo que en realidad no han tenido información de los heridos en estos enfrentamientos.

El Gobierno se vuelve contradictorio, al hacer un llamado al diálogo y luego reprimir a los manifestantes indígenas.

Bernal aseguró que la dinámica que está llevando el Ejecutivo entra en la órbita de provocación para derivar en una represión premeditada.

"Ellos están sembrando viento porque tienen interés en cosechar tempestad; es allí donde hay que alertar a toda la ciudadanía y los sectores de no caer en estas provocaciones", señaló.

Jované, por su parte, dice que ahora el Gobierno llama a un diálogo, pero que es una especie de pensamiento tardío.

"¿Qué va hacer ahora el Gobierno, tirar para atrás lo que firmó o simplemente va a tratar de forzar a que todos se metan en ese acuerdo?", se preguntó el economista.

Explicó que el acuerdo ha sido rechazado por la población y hasta por la empresa Genisa, lo cual sería una especie de trato que no satisfizo a nadie a final de cuentas.

"Alguien tiene que responder dentro del Gobierno por este convenio, porque esto se ha salido de los márgenes que debía tener", manifestó.

Indolencia

Luego del fuerte enfrentamiento, el Gobierno no ha establecido ninguna comisión que garantice la salud y la vida de los indígenas heridos que están en sus casas y no han acudido a un hospital por miedo a ser detenidos.

Bernal considera que hay que criticar esa indolencia e insensibilidad, porque hay desatención de quienes son víctimas de una violencia institucional.

"Nosotros en Panamá no estamos para derramamiento de sangre de nadie; ya este país, en su momento, derramó suficiente sangre para que todavía hoy se creen situaciones que dejen a estas personas heridas y lisiadas", añadió.

Por su parte, Jované mencionó que cuando los gobiernos se desvían de la ruta democrática y van avanzando hacia la ruta del autoritarismo, comienzan a convertirse y tratan de manipular la opinión pública ocultando la verdad, y en este caso con los enfrentamientos y los heridos.

En horas de la tarde, paramédicos de los bomberos de Chiriquí Grande, en Bocas del Toro, atendieron a los indígenas.

A últimas horas de la tarde los indígenas volvieron a cerrar la vía por Gualaquita, y nuevamente se enfrentaron con los antimotines.

Alvin Weeden y Bobby Eisenmann, detrás de la cacica Silvia Carrera

Esta semana, el excontralor Alvin Weeden confirmó que él, junto al empresario Roberto Eisenmann, asesoran a la cacica Silvia Carrera sobre el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco.

Weeden quedó al descubierto cuando se le observó en las fotos de la mesa del diálogo con el Gobierno y los indígenas, por lo que no le quedó otra que aclarar todo ante las críticas recibidas. 

"La cacica siempre me ha pedido asesoría legal", dijo Weeden, al tiempo que agregó que es un vínculo de amistad desde hace dos años.

Los cuestionamientos surgen porque Weeden en el pasado gobierno fue un fuerte crítico de la construcción de las hidroeléctricas y además fue señalado de participar de alguna forma, en las protestas encabezadas por la cacica Silvia Carrera en contra del proyecto, durante la administración de Ricardo Martinelli.

Datos

Genisa: La empresa Genisa alegó que nunca formó parte del acuerdo firmado entre el Gobierno y la cacica Silvia Carrera.

Cumplimiento: La empresa señala que ha cumplido en todo momento y cabalmente con todos los permisos y regulaciones aplicables conforme a ley panameña.

Seguridad jurídica: Con el acuerdo pactado sin consulta por Genisa, la seguridad jurídica del país se ve afectada.