Privatización del Idaan
- Antonio Saldaña /opinion@epasa.com
El corte y reinstalación del servicio de agua potable ha sido otorgado a una empresa privada, la cual cuadruplicó el precio, de seis dólares con 50 centavos ($6.50) que cobraba el Idaan, esta sociedad anónima estableció un monto de veintisiete dólares ($27.00).
Con el eufemismo de “tercerización” la pariente del Presidente de la República ha procedido a desmantelar el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan).
Para tal fin pretende hacer ver -ante los ojos de los panameños- que dicha institución es una entidad totalmente ineficiente a objeto de crear el ambiente favorable en la opinión pública de la “necesidad” de transfigurar el ente público en una persona moral privada.
En la actualidad el Idaan es apenas un nombre oficial y en la práctica una oficina de contratación y pago, porque parte de la producción de agua potable es vendida al Idaan en bloque por la ACP y una empresa privada. Mientras las actividades directamente vinculadas a los usuarios del servicio ya fueron traspasadas al sector particular mediante leoninos contratos que han resultado en incrementos escandalosos del costo del servicio para el ente estatal y en un aumento geométrico del precio de algunos servicios para los usuarios, además de una duplicación onerosa de funciones, bajo el supuesto de la ineficiencia de los procesos operativos y de la fuerza laboral de la Institución.
Por ejemplo, el corte y reinstalación del servicio de agua potable ha sido otorgado a una empresa privada mediante contrato, la cual una vez iniciado sus servicios cuadruplicó el precio, de seis dólares con 50 centavos ($6.50) que cobraba el Idaan, esta sociedad anónima estableció un monto de Veintisiete dólares ($27.00), todo con el beneplácito de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP).
Mientras continúa el proceso de desmejoramiento operacional e imagen pública del IDAAN a la institución proveedora de agua potable en 34 años no se le permitido ni siquiera la revisión de las tarifas. Adicionalmente, a esta empresa privada en comento -¿tráfico de influencia?- se le otorgaron dos contratos, uno para la lectura de medidores y, otro, para la distribución de los “recibos” de pago.
También se ha convenido con varias empresas la reparación de las roturas de tuberías de agua potable, pero estas de manera selectiva escogen la reparación de las tuberías de 6 pulgadas de diámetro porque le resultan más rentables. Ello explicaría el porqué hay tantas tuberías rotas por todas partes del país. Se ha generado una duplicidad de funciones entre el Idaan y el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (CONADES), con el agravante de que el primero se encuentra desprovisto de recursos mientras que al segundo se le asigna cuantiosos caudales para realizar funciones para las cuales no tiene la competencia y mucho menos la experticia.
Nuevamente el argumento justificador es la ineficiencia, por su puesto, inducida, del Idaan. La construcción de potabilizadoras no es negocio del Idaan, este rubro lo desarrolla la Autoridad del Canal de Panamá y particulares con las consecuentes afectaciones para la institución.
“Según los datos financieros que se desprenden del informe de la ASEP, los continuos déficits en las operaciones del Idaan han causado pérdidas económicas que ascienden a aproximadamente $600 millones durante el periodo de 2000 a 2016”. Con ello se pretende reflejar las malas prácticas operacionales de la empresa estatal. La propia directora ha dicho que “el precio que pagamos por el agua que nos vende la ACP y la empresa Aguas de Panamá es mayor al precio de venta a los clientes. Nuestros costos son más elevados que la tarifa”. ($40 millones anuales se le paga a la ACP). Según un informe de la ASEP en el año 2010, el millar de galones para el Idaan era de $0.83 y una más reciente información se dice que la Institución compra a $1.70 el millar de galones y lo distribuye al público a un precio de $0.90 el millar. (HD. Arango en Telemetro, 26/5/2017) Pero la propuesta de la administración no es asumir el negocio de las potabilizadoras sino incrementar las tarifas en detrimento de los panameños y en beneficio de la oligarquía canalera y de los empresarios privados, principalmente transnacionales.
La regente del Idaan, también les está ofreciendo a los trabajadores la opción de “retiro voluntario”, para deshacerse en esta etapa, de unos 700 servidores públicos de una fuerza laboral de 2,000, no para reemplazarla por mano de obra calificada, sino para justificar la denominada “tercerización” de los servicios, que no es otra cosa que la ya puesta en marcha, acción de PRIVATIZACIÓN DEL IDAAN.
¡Así de simple es la cosa!
El autor es abogado y analista político.

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