El resurgir de los Hornets de Nueva Orleans ya es un hecho después de que, con el base Chris Paul de líder, ganasen por 104-88 a los Mavericks de Dallas para conseguir la sexta victoria consecutiva, su mejor racha en lo que va de temporada.
Paul, con 27 puntos y 15 asistencias, no dio ninguna opción a los Mavericks que tuvieron como única figura destacada en ataque al alero alemán Dirk Nowitzki, mientras que el veterano base Jason Kidd no tuvo nada que hacer ante el líder de los Hornets.
Junto a Paul otros dos jugadores, el alero David West y el pívot Tyson Chandler, aportaron también sendos dobles-dobles que dejaron al equipo con un 56,0 por ciento de acierto en los tiros de campo, el 40,0 (6-15) de triples y el 77,8 (14-18) de tiros de personal.
West aportó 19 puntos con 10 rebotes, puso tres tapones y repartió tres asistencias, mientras que Chandler logró 10 anotaciones y capturó 11 balones bajo los aros, que dejaron a los Hornets con 41 por 35 de los Mavericks.
El escolta Rasual Butler, con 18 puntos, fue el cuarto jugador de los Hornets (37-22) que logró dobles dígitos para que su equipo sea ya cuarto en la Conferencia Oeste, sólo superado por Los Ángeles Lakers, Spurs de San Antonio y Nuggets de Denver.
Los Hornets no han perdido un solo partido desde que volvió al equipo el pívot Chandler, que fue traspasado a los Thunder de Oklahoma, pero no pudo cerrarse la operación al no superar el correspondiente examen médico.
Hasta el momento se desconoce cuál fue el impedimento físico que descubrieron los médicos del los Thunder para no permitir el traspaso y que ahora el pívot titular de los Hornets esté cada día más en forma y con mayor producción para el equipo.
Los Mavericks (37-24), que llegaban al partido después que la pasada noche ganaron en su campo por 107-102 a los Spurs de San Antonio, volvieron a caer en la inconsistencia de su juego de ataque al quedarse con sólo un 39,5 por ciento de acierto en los tiros de campo y el 23,8 (5-21) de triples.
Sólo Nowitzki, que aportó 27 puntos con siete rebotes, mantuvo la consistencia en el juego de ataque, mientras que Kidd llegó a los 13 tantos pero nunca pudo controlar las acciones individuales de Paul, que le volvió a demostrar que su tiempo de figura dentro de la NBA ya pasó.
El dueño de los Mavericks, Mark Cuban, también lo sabe y de ahí que haya amenazado que para la próxima temporada habrá muchos jugadores de la actual plantilla que no volverán con el equipo.
Una vez más, los Mavericks carecieron de consistencia y aunque estuvieron en el partido hasta el cuarto periodo, en los últimos 10 minutos fue cuando se quedaron sin anotar y los Hornets los arrollaron.
El base Jason Terry, como reserva, aportó 10 puntos, pero falló 9 de 13 tiros de campo y el alero Josh Howard, que ante los Spurs había sido el líder del ataque, sólo aportó siete puntos (3-10 tiros de campo) con un rebote en 16 minutos que vio acción.
El también reserva, el base puertorriqueño José Juan Barea, jugó 18 minutos como reserva par aportar dos puntos (1-4 de tiros de campo, falló un intento de triple), repartió dos asistencias, capturó un rebote y cometió cuatro faltas personales.