Si en el primer partido de la segunda ronda de Clásico Mundial de Béisbo, Venezuela cumplió con los pronósticos de ganar, con más dificultad de la esperada, a Holanda, en el segundo Puerto Rico humilló a Estados Unidos con una paliza histórica de 11-1 en sólo siete entradas.
Estados Unidos, que llegaba de perder ante Venezuela por 5-3 en el Grupo C para perder el invicto, comprobó una vez más que no se puede llegar a la mejor competición del mundo de lo que ellos denominan el deporte pasatiempo nacional.
Puerto Rico le dio una lección en todos los aspectos del juego y sobre todo en actitud, clase y orgullo por defender la franela de su país.
Los boricuas (4-0), que siguen invicto en la competición, no sólo ganaron a Estados Unidos sino que además lo hicieron por la regla que se conoce de la "consideración" al rival cuando después de siete entradas se acaba el partido si hay una diferencia de 10 o más carreras en la pizarra.
El jardinero Carlos Beltrán y Felipe López pegaron sendos jonrones y el abridor Jake Peavey no pudo nunca con el poder del bateo explosivo de Puerto Rico ante el delirio de los fanáticos boricuas que se dieron cita en el Dolphin Stadium, de Miami, en una noche inolvidable para el béisbol de su país.
Si el ataque de Puerto Rico estuvo explosivo, el pitcheo de Javier Vázquez (2-0) fue toda una joya que maniató por completo al bateo estadounidense con sólo cuatro indiscutibles, una carrera permitida y dos ponches.
Ante tanto acierto, inspiración, y efectividad, Estados Unidos, que además no pudo contar por lesión con el segundo base Dustin Pedroia, con una tocedura muscular en el costado izquierdo, no tuvo respuestas y menos a partir de la séptima entrada cuando le hicieron racimo de cuatro anotaciones, incluido jonrón solitario Beltrán.
La victoria permitió a Puerto Rico enfrentará el lunes a Venezuela por un boleto a las semifinales en Los Ángeles, mientras que Estados Unidos se juega la vida contra Holanda, mañana, domingo, si quiere mantenerse en la competición.
Peavy (0-1) duró apenas dos entradas y la ofensiva boricua lo destruyó con seis carreras, después que Carlos Delgado remolcó a Ramón Vázquez y Alexis Ríos hizo lo propio con Beltrán para darle ventaja de 2-0 a Puerto Rico en el primer episodio.
En el segundo, Puerto Rico sumó cuatro anotaciones más con sencillo remolcador de Beltrán, roleta impulsadora de Delgado y un cuadrangular de López con el receptor Geovany Soto en base.
Ese fue el último suspiro de Peavy, que terminó con un ponche y dos pasaportes en su trabajo sobre el montículo para sufrir la primera derrota en su participación en un Clásico Mundial.
Vázquez, en cambio, no tuvo dificultades y sentó a 13 de los 14 primeros bateadores que enfrentó. Estados Unidos consiguió su única anotación en la quinta con un doble del receptor Brian McCann que llevó al plato al toletero Adam Dunn, de los Nacionales de Washington.
Los relevistas Nelson Figueroa, Javier López y Saúl Rivera completaron la joya de pitcheo de Puerto Rico, que sólo cedió seis indiscutibles ante la artillería pesada de Estados Unidos, que tampoco tuvo en el banquillo al piloto Davey Johnson, ausente por la boca de un familiar, y dejó el equipo en manos de Barry Larkin.
Pero faltaba para Puerto Rico la figura del veterano Iván Rodríguez que junto a Beltrán se combinaron para seis imparables en siete turnos al bate, incluidos dos dobles y un jonrón.
"Advertimos que llegábamos en plenitud de forma y moral", comentó Rodríguez, que impulsó otra carrera con doblete en la quinta frente al relevista Heath Bell, antes que Puerto Rico sentenciase la victoria con el racimo de cuatro anotaciones que consiguieron en el séptimo episodio.
Beltrán se fue de 3-3, con un jonrón, dos remolcadas y tres anotadas. Rodríguez bateó de 4-3, con un par de dobles, y López de 4-2 con un cuadrangular y dos anotadas.
"No hay mucho que decir, nos han superado en todo y por lo tanto ahora ya no tenemos margen de error hay que ganar todo lo que falta", comentó Larkin. "El crédito hay quedárselo a Puerto Rico que hizo un gran partido".
Sólo Dunn y McCann fueron los únicos jugadores de Estados Unidos con más de un hit, al irse ambos de 3-2, pero fue demasiado poco para superar la inspiración de un rival que desde el inicio de "play ball" lo hizo con clase, corazón y sobre todo unas ganas enormes por conseguir la victoria.
Mientras, Estados Unidos, conocerá mañana, domingo, si el Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana pude seguir en la competición o retirarse para superar la lesión.
El examen médico será realizado por los médicos de su equipo de los Medias Rojas de Boston en Fort Myers, donde el equipo tiene su sede de pretemporada.
Se espera, que la lesión de Pedroia no sea tan seria como para perderse el inicio de la temporada regular de Grandes Ligas, aunque podría quedar fuera del Clásico.
"Obviamente estoy molesto", comentó el segunda base. "Si no es nada (grave), entonces será cosa de un par de días y sin duda estaré de vuelta el domingo después que me revisen y seguiré jugando. Pero depende de los Medias Rojas".
Mientras, Estados Unidos jamás había permitido en un partido del Clásico Mundial tantas anotaciones y perder el partido por "nocáut", y es otra marca negativa más de las muchas que ya han cosechado en sólo dos ediciones del Clásico Mundial.
Por que no sólo fue humillante la derrota sino que además hacerlo por la vía de la regla de la "compasión", en sólo siete entradas, como si fuese un equipo europeo o asiático, es algo que será muy difícil de justificar por parte de la novena estadounidense.