El panameño, alegre, fiestero y hasta despreocupado, no es precisamente mala paga, si bien sí se endeuda cuando es necesario y muchas veces, hasta cuando no lo es.
Ya se ha dicho que paga sus cuentas por temor a perder su crédito, sin embargo vive muy apretado económicamente hablando. Esto, al parecer es cierto, a juzgar por las opiniones vertidas por 30 personas elegidas al azar, de diferentes estratos sociales y edades, a quienes entrevistó