Ante los grandes retos y oportunidades que se le plantean a nuestro país a partir del primer día del próximo siglo, creo sinceramente que la cualidad que tengo para aspirar a dirigir los destinos del país es la de poner al servicio de Panamá y de los panameños la experiencia y la capacidad administrativa que he adquirido durante más de dos décadas al frente de importantes empresas nacionales dedicadas a una gran variedad de actividades económicas dentro y fuera de Panamá. Esa experiencia acumulada me permiten hoy poder conocer a profundidad la completa realidad nacional y poder, por lo tanto, proponer soluciones coherentes y realistas para mitigar los grandes problemas sociales que afectan a la gran mayoría de panameños, haciendo énfasis en el desempleo, como el principal problema social del país. Finalmente quiero señalar que, en mi opinión, el Presidente de la República es el primer servidor de la Nación panameña. No debe ser el que más mande, debe ser el que más sirva. En ese orden de ideas, yo estoy dispuesto a servirle a la sociedad panameña