25.800 candidatos, 44 partidos y 211 listas independientes compiten en la carrera electoral de las elecciones legislativas argelinas del 10 de mayo, en las que hay 462 escaños en liza, anunció hoy el secretario general del Ministerio del Interior, Abdelkader Ouali.
Según unas declaraciones de Ouali, difundidas por la agencia oficial argelina, APS, el número de candidatos dobla el de los pasados comicios generales de 2007, en los que 12.200 personas compitieron por los 386 escaños que tenía entonces la Asamblea Legislativa.
Tras recordar que la nueva ley sobre la representatividad política de la mujer obliga a los partidos a reservar un 30 por ciento de sus listas a candidatas, Ouali indicó que hay 7.647 mujeres en las listas, es decir un 29,6 por ciento del total.
Este aspecto comentado por Ouali constituye una de las novedades de las próximas legislativas, junto a la reducción de la edad mínima de los candidatos y el aumento de los escaños de 389 a 462.
Por su parte, el director general de Libertades Públicas y Asuntos Jurídicos del mismo ministerio, Mohamed Talbi, anunció que se emplearan 56.000 urnas transparentes con tinta indeleble y que han sido movilizados 400.000 funcionarios.
Talbi insistió en la neutralidad de la Administración y en la transparencia del proceso electoral.
"La Administración debe mostrar neutralidad, disciplina y profesionalidad y debe velar por la transparencia y la aplicación de las leyes", subrayó Talbi.
En la campaña electoral, que comenzó el pasado domingo y que concluirá el próximo 6 de mayo, los 44 partidos que concurren han presentado 1.842 listas en las 48 provincias del país, a las que se suman las 211 listas de candidatos independientes.
Quinientos observadores internacionales, entre ellos 160 de la Unión Europea, 200 de la Unión Africana, 100 de la Liga Árabe, 10 de la ONU y 20 de la Organización de la Cooperación Islámica, además de los que puedan enviar las ONG estadounidenses Carter y NDA, participarán en estos comicios.
La importancia de esta cita electoral radica en que son los primeros comicios que se celebran en el país tras el estallido de la Primavera Árabe el año pasado, y en el nuevo Parlamento será el encargado de comandar una reforma constitucional.