El béisbol latinoamericano tuvo una vez más como gran protagonista al cerrador estelar panameño Mariano Rivera que celebró el millar de juegos con un triunfo que consiguieron su equipo de los Yanquis de Nueva York al vencer por 7-3 a los Azulejos de Toronto.
Rivera alcanzó un hito, al participar en su encuentro número 1.000 con los Yanquis, que recurrieron a batazos largos y entre los que estuvo el que pegó el jardinero izquierdo curazoleño Andrew Jones.
El cerrador estelar panameño, que ha llegado 11 veces al Juego de las Estrellas, se convirtió en el primer serpentinero en la historia de las Grandes Ligas que logra esta hazaña con un sólo equipo y en el decimoquinto que lo consigue con varios.
Rivera trabajó el noveno episodio para ceder un imparable y sacar un "out" por la vía del ponche, hizo 12 lanzamientos y 10 fueron buenos, dejando en 1,71 su promedio de efectividad.
Jones conectó un par de jonrones de dos carreras, y el primera base Mark Teixeira aportó un bambinazo de dos rayitas a la causa de los Yanquis.
El veterano toletero curazoleño conectó un jonrón en el segundo episodio y Teixeira aportó el suyo en el tercero, frente a Jo-Jo Reyes (0-4), quien igualó un récord indeseable de las mayores al cumplir su vigésima octava salida al montículo sin conocer el triunfo.
Jones también botó la pelota fuera del parque en el sexto ante el relevista dominicano Luis Pérez con un corredor en circulación para llegar a cuatro jonrones en lo que va de temporada.
El abridor venezolano Freddy García (3-4) evitó lo que hubiera sido su tercera derrota consecutiva.
Aunque García no tuvo su mejor concentración al permitir ocho imparable, al final limitó el daño a tres carreras en seis episodios y un tercio.
García, el veterano lanzador derecho, que en sus mejores años era un experto en la colocación de la recta, ha cambiado la estrategia y recurrió a lanzamientos engañosos frente a los Azulejos.