Se acabó la preparación de la pretemporada y el base Chris Paul quiso reivindicar en el primer partido de la competición regular que es uno de los mejores bases de la NBA, sin discusión.
Paul aportó un doble-doble de 17 puntos y 16 asistencias para convertirse en el líder indiscutible de los Hornets de Nueva Orleans que le dieron al entrenador novato Monty Williams el primer triunfo dentro de la NBA después de ganar por 95-91 a los Bucks de Milwaukee.
Paul permitió a los Hornets conseguir el triunfo en el primer partido de la campaña en su campo del New Orleans Arena y para nada el equipo se pareció al perdedor de la pretemporada.
Pero fue el alero David West, recuperado de los problemas físicos, el que dirigió el ataque con 22 puntos para confirmar que será junto con Paul un jugador clave en el triunfo del equipo.
Mientras que el escolta italiano Marco Belinelli, la gran novedad del equipo para el inicio de la nueva temporada, estrenó titularidad, con una excelente labor de 18 puntos.
Los Bucks fueron dirigidos por el alero argentino Carlos Delfino, que consiguió cinco triples y terminó con 19 puntos en 39 minutos de acción.
Delfino encestó 7 de 12 tiros de campo, incluidos 5 de 10 triples, logró cinco rebotes y entregó una asistencia para Milwaukee, que llegó a tener ventaja parcial de 67-72 en el tercer cuarto, pero no pudieron mantenerla en la recta final del partido.
El alero reserva Corey Maggette aportó 16 puntos, mientras que el pívot australiano Andrew Bogut, el alero Drew Gooden y el base Brandon Jennings, segundo año, aportaron 15 puntos cada uno.