El esperado duelo entre los nuevos "Beach Boys" del Heat de Miami y Orlando Magic del "Superman" Dwight Howard sólo duró 24 minutos, el resto fue un paseo, exhibición y demostración de superioridad del equipo del sur de Florida en el debut de la nueva temporada ante sus seguidores.
Si el pasado miércoles, en Filadelfia, el Heat ya demostró que cada noche puede tener una estrella diferente que sea el líder ganador, ante el Magic también confirmó que es ya muy buen equipo en defensa y su ataque encabezado por el escolta Dwyane Wade y el alero LeBron James, simplemente, es imparable, al menos durante 48 minutos.
Eso fue lo que le sucedió a Orlado que gracias a la gran labor de Howard, que aportó 19 puntos (8 de 12 tiros de campo) pudo irse al descanso con sólo seis por debajo en el marcador (51-45).
Pero en sólo tres minutos del tercer periodo, James y Wade se combinaron con tres triples consecutivos, uno del primero y dos del segundo, para poner un marcador parcial de 60-45 que dejaba sentenciado el partido y más cuando la racha llegó a 14-0 y 65-45 tras haberse jugado sólo tres minutos del tercer periodo, que iba a concluir (86-41).
El resto de la historia del partido fue de la gran labor defensiva que realizó Miami, que mostró todo el potencial que posee con equipo de máxima aspiración al título de liga.
La decepción, frustración e impotencia del Magic para cambiar la marcha del partido quedó simbolizada cuando con 5:41 minutos para concluir el tiempo reglamentario, Howard tenía que dejar el campo eliminado por seis faltas personales y sin haber sido capaz de anotar un solo punto al fallar los tres tiros de campo que hizo.
Mientras que jugadores claves de Orlando como el alero Rashard Lewis se quedó con sólo dos puntos conseguidos en los últimos minutos del cuarto periodo de tiros de personal, y el escolta Vince Carter, que anotó cuatro tantos (1-5, 0-1, 2-3).
El alero reserva Ryan Anderson y el base Jameer Nelson aportaron 12 y 10 puntos, respectivamente, para ser junto a Howard los únicos que lograron dobles dígitos, mientras que el equipo se quedó con sólo un 30 por ciento de acierto en los tiros de campo.
Todo lo contrario sucedió con el Heat que tuvo a Wade como máximo líder encestador por segundo partido consecutivo después de aportar 26 puntos, incluidos 14 en la primera parte, con seis rebotes y tres asistencias.
James lo apoyó con 15, ocho logrados en la segunda parte, repartió siete asistencias y capturó seis rebotes, además de tener tres pérdidas de balón.
El alero Chris Bosh comenzó a mostrar la solidez de su juego defensivo y con un doble-doble de 11 tantos, incluidos ocho en la primera parte, y 10 rebotes, no dio nunca opción a Howard y sentirse cómodo bajo los aros.
Pero si de Wade, James y Bosh se esperaba lo mejor, el gran descubrimiento de los nuevos "Beach Boys" se llama James Jones, un auténtico especialista en triples que aportó nueve puntos como reserva después de anotar 3 de 5 triples.
El Heat tuvo un 50 por ciento de acierto en los triples con ocho de 19 intentos, incluidos los 2-3 que logró el base Eddie House, que ha vuelto a ganarse el cariño de los seguidores de Miami.
La figura del ala-pívot reserva Udonis Haslem, convertido en el sexto jugador del equipo, también ha crecido con la llegada de James y Bosh para conseguir un doble-doble monumental de 11 tantos y 11 rebotes, nueve defensivos.
Ante tanta superioridad y ventaja, los felices aficionados del Heat, con cuatro minutos antes que concluyese el partido ya comenzaron a abandonar los asientos del American Airlines Arena, que registró un lleno histórico, para comenzar a disfrutar de la cálida noche de Miami Beach.