El Salón Aeronáutico de Le Bourget abrió hoy sus puertas con un récord de participación de expositores y algunos incidentes para uno de los más importantes, el europeo de aviones Airbus, que no podrá mostrar en vuelo dos de sus principales apuestas, el A380 y el A400M.
Más de 2.100 empresas han acudido a esta 49 edición de la que se considera la mayor feria mundial del sector aeronáutico, y que se celebra en el que fue el primer aeropuerto de París, en Le Bourget, a una decena escasa de kilómetros de la ciudad.
Airbus, que suele utilizar este salón de periodicidad bienal como escaparate comercial y aprovecha para anunciar gran cantidad de contratos, empezó con mal pie ya que se ha visto obligado a anular algunas de sus demostraciones en vuelo más esperadas.
La primera es la del avión de transporte militar A400M, que se ensambla en la planta que la filial de EADS tiene en la ciudad española de Sevilla, a causa de un problema con el motor el TP400-D6 de Europrop International.
El responsable de la dirección de aviones militares de Airbus, Domingo Ureña, insistió en que no se trata de un incidente serio y en que continúa la fase de vuelos de prueba de esta aeronave -de la cual se debe entregar la primera unidad a la fuerza aérea francesa en marzo de 2013-.
Airbus también ha tenido que renunciar a mostrar las capacidades en vuelo en Le Bourget de su avión gigante A380 ya que el ejemplar que se llevó a la feria sufrió daños en las alas cuando maniobraba en tierra al moverse en el espacio de exposición.
La inauguración oficial la realizará el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Esta tarde está prevista el encuentro periódico de representantes de los gobiernos de Francia, Alemania, Reino Unido y España para abordar la cooperación entre los cuatro países de Airbus.