El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) acató hoy la decisión de los habitantes de la chilena Isla de Pascua, situada en medio del Océano Pacífico, de no trasladar un moái a Francia para exhibirlo durante diez días frente al Museo del Louvre, en París.
El secretario ejecutivo del CMN, Oscar Acuña, comunicó este miércoles a los periodistas que once consejeros de la entidad acordaron respetar la opinión de los isleños, quienes se opusieron en un 89 por ciento a la salida de un moái de esa posesión.
Estaba previsto que una de esas milenarias estatuas se ubicara durante la próxima primavera boreal, en el Jardín de las Tullerías de la capital francesa, un parque que une el Museo del Louvre y la Plaza de la Concordia.
Sin embargo, el pasado primero de marzo los habitantes de Isla de Pascua rechazaron el traslado del moái en una votación que se enmarca en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que entró en vigor en septiembre de 2009 y reconoce el derecho de los indígenas a ser consultados sobre las medidas legislativas que les afecten.
Un moái es una estatua de piedra monolítica que sólo se encuentra en la Isla de Pascua o Rapa Nui, perteneciente a la Región de Valparaíso, en Chile.
Los más de 600 moáis conocidos tallados por los antiguos habitantes de Rapa Nui están distribuidos por toda la isla.
La mayoría de ellos fueron labrados en toba del volcán Rano Raraku, donde quedan 397 moáis más en diferentes fases de acabado.