ACCIDENTES** Desde el pasado 23 de octubre, fecha en que se produjo el trágico siniestro en que fueron inmoladas 18 vidas panameñas, cada vez que se tiene noticia de un suceso en el que esté involucrado un autobús, se hiela la sangre.
MEDIDAS** El gobierno nacional está en la obligación constitucional y moral de tomar cartas en el asunto cuanto antes. Si se tiene que convocar a sesiones extraordinarias, que se proceda, pero el caos del transporte público no resiste ni un día más.
PRIORIDADES** Cuando el Ejecutivo se lo ha propuesto, le ha dado celeridad a proyectos de Ley menos urgentes y algunos innecesarios, o al menos no tan prioritarios. La reforma y solución del transporte sí lo es.