El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) abogó hoy para que Costa Rica otorgue permisos de trabajo temporales a los solicitantes de ese estatus cuando se venza el plazo dado por ley para resolver su trámite.
En el marco del Día Mundial del Refugiado, la oficina de Acnur en Costa Rica señaló que actualmente en este país se sobrepasan los plazos para resolver cada caso de solicitud de refugio, por lo que hizo un llamado para que se respete el derecho al trabajo de los solicitantes.
Las personas que piden la condición de refugiado "reciben documentación provisional que legaliza su permanencia en el país mientras su trámite se resuelve, no obstante, en ese período no se les reconoce el derecho al trabajo", indicó en un comunicado la oficial a cargo de la oficina del Acnur en Costa Rica, Kristin Halvorsen.
Esa situación "incrementa la vulnerabilidad de estas personas, sobre todo si la respuesta del Estado no se da en el periodo establecido por ley", añadió.
La ley costarricense establece un plazo de tres meses para resolver la solicitud de la condición de refugiado, pero en la práctica esos tiempos se incumplen debido a la falta de personal para valorar las cerca de 90 aplicaciones mensuales que llegan a la Dirección de Migración, según han reconocido las autoridades.
Cifras oficiales divulgadas este lunes muestran que actualmente 650 personas esperan que se resuelva su solicitud por parte de una Comisión de visas restringidas y refugio, establecida por la nueva Ley de Migración vigente desde marzo de 2010.
Unas 12.500 personas tienen en Costa Rica el estatus internacional de refugiados, la mayoría de ellos de origen colombiano.
Actualmente, solo el 10 por ciento de los solicitantes reciben el visto bueno, ya que son sometidas a un análisis exhaustivo para detectar los casos en que se pretende utilizar la figura del refugio "sin ningún fundamento", explicó a periodistas la directora de Migración, Kathya Rodríguez.
Otra de las preocupaciones de Acnur en el país centroamericano son los costos de la renovación de la documentación de refugio, que llega a los 123 dólares por persona.
Según la agencia de Naciones Unidas, esa tarifa "constituye un importante obstáculo para que las persona refugiadas puedan integrarse al país. Una familia refugiada promedio, compuesta por cuatro integrantes, debe desembolsar 492 dólares cada año".
"Nunca antes los refugiados habían tenido que pagar por documentarse por la naturaleza humanitaria del estatuto. Por ello, Acnur promueve la exención de estos costos o, en su defecto, la ampliación de los plazos de renovación para que estos sean cada tres años", apuntó la oficial legal de la agencia, Vanessa Leandro.
Para celebrar el Día Mundial del Refugiado, Acnur ha organizado en San José una serie de obras teatrales callejeras y una exposición de fotografías sobre la vida cotidiana de algunas de las familias refugiadas que viven en el país.