Argentina y Paraguay acordaron hoy un plan de obras de remoción de sedimentos para garantizar el flujo de aguas del río Pilcomayo desde el territorio paraguayo al argentino, afectado por una sequía.
"La situación de emergencia se debe fundamentalmente a cuestiones naturales", indicó un comunicado de la comisión argentino-paraguaya que administra la cuenca inferior del Pilcomayo, cuyo curso llega a Bolivia.
La comisión aprobó "un documento de trabajo que detalla las tareas a realizarse y el cronograma" de puesta en marcha, mientras que resolvió "continuar trabajando" para restablecer el curso fluvial y con ello asegurar la migración de peces.
El asunto fue tratado hoy en Formosa, capital de la provincia argentina homónima y vecina a Paraguay, luego de que grupos ecologistas denunciaran que la obstrucción del Pilcomayo pone en grave riesgo a más de un centenar de comunidades aborígenes que dependen de los recursos del río.