La decisión del Gobierno uruguayo de flexibilizar algunas de las medidas antitabaco creadas por el anterior Ejecutivo generó hoy varias críticas, entre ellas las del ex presidente Tabaré Vázquez, que acusó al Gabinete de ceder ante una tabacalera multinacional.
La semana pasada el Gobierno uruguayo anunció que volvería a habilitar a las tabacaleras a comercializar distintos productos bajo una misma marca -hasta ahora sólo podían vender uno-, así como reducir el tamaño de las imágenes que advierten sobre los riesgos de fumar en las cajetillas.
El presidente del Centro de Investigación para la Epidemia del Tabaquismo, Eduardo Bianco, aseguró hoy en radio El Espectador que Uruguay "está cediendo ante la presión de una multinacional tabacalera por miedo".
Tanto Bianco como otros detractores de la medida sostienen que la reforma es la respuesta del Ejecutivo a la demanda internacional que inicio contra el Estado uruguayo la compañía Phillip Morris.
Esa empresa argumenta que algunas de las normativas antitabaco implantadas por el anterior presidente Tabaré Vázquez (2005-2010) atentaban contra su negocio.
El mismo Vázquez, doctor en oncología que se convirtió en adalid de la lucha contra el tabaco y el cáncer de pulmón desde que asumió la presidencia, afirmó este sábado en la Televisión Nacional que la decisión del Gobierno supone "un paso atrás" y "una muestra de debilidad".
El ex mandatario, cuya lucha contra el tabaquismo fue reconocida por varios organismos internacionales, anunció que presentará una denuncia internacional sobre esta situación la próxima semana en el Congreso Sudamericano de Oncología de Buenos Aires, cuyo tema central es "Cáncer de Pulmón y Tabaquismo".
Por su parte, el ministro de Salud Pública, Daniel Olesker, rechazó las especulaciones y afirmó que "Uruguay cumple con todos los requisitos establecidos en el Convenio Marco para el Control del Tabaquismo", de la Organización Mundial de Salud (OMS), recoge hoy la prensa local.