Dos individuos han sido acusados por las autoridades de Estados Unidos de una decena de delitos relacionados con la presunta estafa de unos 80 millones de dólares mediante un esquema Ponzi, informó hoy la fiscalía federal en Manhattan.
Los acusados, Vance Moore y Walter Netschi, solicitaron entre 2005 y 2008 fondos para invertirlos en la adquisición de máquinas electrónicas expendedoras de efectivo (ATM, por su sigla en inglés) supuestamente instaladas en hoteles, gasolineras y centros comerciales, entre otros lugares repartidos por el país.
Moore y Netschi manifestaban que esos cajeros generarían un flujo de ingresos para los inversores, derivado de las comisiones que se aplicaban a los usuarios cada vez que retiraban dinero.
Sin embargo, los acusados "no utilizaron los fondos de sus víctimas para adquirir ATMs, sino que los usaron para llevar adelante su plan fraudulento y enriquecerse", señaló la oficina que dirige el fiscal Preet Bharara en un comunicado de prensa.
Los dos detenidos formalizaron contratos con sus víctimas mediante los que, en apariencia, eran dueños de unos 4.000 cajeros aunque, en realidad, alrededor del 90 por ciento de esas máquinas que les vendieron no existían o nunca pertenecieron a Moore o Netschi.
Para desarrollar su plan fraudulento, Moore enviaba a las víctimas informes mensuales con datos falsos, así como reembolsos supuestamente generados por su inversión, pero que en realidad eran fondos recibidos de nuevos inversores.
Cada uno de la decena de delitos que se les imputan por esas actividades, contemplan una pena máxima de diez años de prisión y fuertes sanciones económicas.
Las autoridades también reclaman a Moore y Netschi, que se prevé que comparezcan hoy ante un juez en Carolina del Norte y en Nueva York respectivamente, la devolución de 80 millones de dólares, precisó la fiscalía.