Un directivo de un banco suizo que opera en Estados Unidos fue acusado en Florida, junto con otros ejecutivos, gerentes y clientes de esa entidad financiera, de presuntamente conspirar para defraudar el fisco, informó hoy la Fiscalía Federal del distrito sur del estado.
Según la Fiscalía, Raoul Weil, quien asumió la dirección del Union de Banques Suisses (UBS) en julio de 2007, supervisó entre 2002 y 2007 los servicios que el banco privado prestaba a algunos de los 20.000 clientes que presuntamente ocultaron cerca de 20.000 millones en activos al Servicio de Rentas Internas (IRS) de EE.UU.
Weil, quien supuestamente se refirió a este asunto como un negocio de "activos tóxicos", consignaba el dinero en el extranjero, en una maniobra considerada como defraudación al fisco de EE.UU. por eludir el pago al impuesto a las ganancias.
Cuando se le ofrecía la posibilidad de vender o reducir la cantidad de "activos tóxicos", Weil "elegía continuar con este tipo de negocio debido a su rentabilidad", explicó la Fiscalía.
En total, entre 2002 y 2007 el negocio en Estados Unidos produjo unos ingresos anuales al banco suizo por unos 200 millones de dólares.
La acusación señala que mediante el uso de "entidades nominales, cuentas numeradas, laptop codificados y numerosas cuentas y otras técnicas de contravigilancia", Weil y otros en el banco asistían a los clientes estadounidenses para "ocultar sus identidades y los activos en paraísos fiscales" fuera del alcance del IRS.
"Todos los estadounidenses que pagan sus impuestos deberían sentirse ofendidos de que otros usen anónimas cuentas en paraísos fiscales para evadirse de pagar", dijo Alexander Acosta, fiscal federal del distrito sur de Florida.
"Nuestra obligación para con los contribuyentes estadounidenses es usar todos los medios que pone a nuestro alcance la ley y perseguir tanto a los que evaden el pago de impuestos como a quienes los aconsejan cómo incumplir con su obligación impositiva", aseveró.