El Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica (TSE) girará a partir de noviembre un total de 4,39 millones de dólares a los partidos políticos como adelanto de la contribución estatal a la que tendrán derecho pasados los comicios de febrero de 2010.
El TSE informó hoy a la prensa local que el 80% de esos recursos se repartirán equitativamente entre los partidos de alcance nacional, mientras que el restante 20% se destinará a los partidos provinciales.
Luis Antonio Sobrado, presidente del Tribunal, explicó a periodistas que aunque actualmente hay inscritas 17 agrupaciones políticas nacionales y 16 provinciales, solo podrán acceder al anticipo de la deuda política aquellos que inscriban sus candidaturas para presidente y diputados en octubre.
Además, los partidos deben ofrecer garantías para proteger los dineros del Estado en caso de que no reciban deuda política pasadas las elecciones.
La Constitución costarricense especifica que solo los partidos que obtengan al menos el 4% de los votos válidos de una elección o que logren elegir un diputado tienen derecho a recibir la contribución estatal o deuda política, que el próximo año equivaldrá a 29,5 millones de dólares.
Esta es la primera vez que el TSE hace un adelanto de la deuda política a los partidos, una decisión que fue aplaudida por las agrupaciones, pues aseguraron que les facilita las labores de propaganda de cara a las votaciones de febrero.
Hasta ahora, solo el oficialista Partido Liberación Nacional (PLN) ha descartado solicitar el anticipo de la deuda, pues espera financiar su campaña a través de un fideicomiso y la emisión de bonos por unos 8,44 millones de dólares, según publicó hoy el diario La Nación.
Los próximos comicios se regirán bajo un nuevo Código Electoral, aprobado en agosto pasado, que prohíbe a los partidos recibir donaciones de personas jurídicas, lo que, según muchos dirigentes partidarios, pone en aprietos la financiación de las campañas, por lo que el adelanto ha sido recibido como una excelente noticia.
El 7 de febrero los costarricenses elegirán un nuevo presidente y los 57 miembros del Congreso, por un periodo de cuatro años.