Al menos diez personas murieron hoy en la región occidental kazaja de Manguistausk en una violenta revuelta, según informó Asjat Daulbáyev, fiscal general de esa república centroasiática.
"Según datos preliminares, como resultado de los disturbios masivos en Zhanaózen murieron 10 personas y hay heridos, incluidos varios policías", aseguró en rueda de prensa Daulbáyev, citado por las agencias rusas.
Según el diario digital "Respublika", entre los muertos se encuentran tres policías, en la ciudad se oyen disparos y se espera el despliegue de carros blindados para restablecer el orden público.
El fiscal precisó que durante los choques violentos "fueron incendiados varios lugares: la sede del Akimat local (gobierno regional), hoteles y edificios administrativos de la compañía (petrolera) Ozenmunaigaz", filial del consorcio estatal KazMunaiGaz.
"Se incendiaron toda clase de inmuebles urbanos y automóviles y fueron robados cajeros automáticos", agregó.
De acuerdo con otras informaciones, los disturbios fueron protagonizados por un grupo de huelguistas de Ozenmunaigaz, que vestidos con monos de la compañía interrumpieron las celebraciones en Zhanaózen del vigésimo aniversario de la independencia del país de la extinta Unión Soviética.
La policía local intervino para reprimir y dispersar a los manifestantes, según dichas informaciones.
Mientras, la Fiscalía culpa de los disturbios a "grupos criminales", que abortaron las celebraciones con ocasión del aniversario de la independencia de Kazajistán.
"Ciudadanos pacíficos que se congregaban en la plaza fueron atacados por unos vándalos. Ese grupo de gamberros atacó a los efectivos de los órganos de seguridad para arrebatarles las armas, incluso utilizando armas blancas", señaló.
"Estropearon las celebraciones en la plaza central de la ciudad, volcaron el árbol navideño, quemaron un autobús policial, mientras las yurtas (tiendas kazajas) y el escenario emplazado por el Día de la Independencia sufrió desperfectos", añadió.
Las autoridades han creado por orden del presidente, Nursultán Nazarbáyev, un grupo especial de investigación encabezado por el ministro del Interior para restablecer el orden en esa región bañada por el mar Caspio.
Las compañías petroleras de la zona han reforzado la seguridad de sus instalaciones, mientras la autoridades locales han aconsejado a la población de la ciudad que permanezca en sus hogares.
El detonante de los actuales disturbios fue la huelga declarada hace varios meses por los trabajadores de Ozenmunaigaz y en la que los operarios demandan un aumento de los salarios.
La indignación de los huelguistas fue en aumento en las últimas semanas después de que la dirección de la petrolera no sólo desoyera sus demandas, sino que despidiera a cerca de un centenar de trabajadores.
Precisamente, hoy, Nazarbáyev inauguró el Arco de Triunfo de Astaná, un fastuoso monumento a la independencia en la capital de un país, cuyas ingentes reservas energéticas son exportadas a Europa, Rusia y China.