El presidente de Perú, Alan García, declaró hoy que la viuda del fallecido líder del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) Néstor Cerpa, Nancy Gilvonio, saldrá de la cárcel contra su voluntad a raíz de la semilibertad concedida a la subversiva.
En declaraciones a CPN Radio, García agregó que "sería tonto" que se permita la salida de Gilvonio de la prisión, pues hay indicios de que tendría acceso al dinero que el MRTA, obtuvo por los secuestros cometidos entre 1980 y 2000, y que estaría depositado en cuentas bancarias en el extranjero.
No obstante, el mandatario peruano agregó que se debe respetar la decisión del Poder Judicial.
Gilvonio, detenida en 1995 junto a la estadounidense Lori Berenson por sus vínculos con el grupo terrorista MRTA, obtuvo el pasado viernes la libertad condicional tras haber cumplido tres cuartas partes de su condena de 20 años, confirmó a Efe el juez encargado del caso, Segismundo León.
El Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial aceptó el pedido de la defensa legal de Gilvonio que se acogió en septiembre de 2009 al decreto 927 de redención de penas, cuando todavía éste estaba en vigor, señaló León.
Según el juez, este caso presenta semejanzas con el de la estadounidense Lori Berenson, que en mayo pasado obtuvo la libertad condicional al cumplir también tres cuartas partes de su condena de veinte años de prisión, aunque meses después la Sala Penal Nacional anuló la decisión y Berenson tuvo que regresar a la cárcel.
Berenson pidió al presidente García una gracia especial de conmutación de pena, para que pueda ser expulsada del país y terminar de cumplir su condena en Estados Unidos, pero al volver a prisión por irregularidades en su excarcelación, ese pedido quedó en suspenso.
En el caso de Gilvonio, el Ministerio Público y la Procuraduría apelaron la decisión del juez y tienen 10 días para dar a conocer su decisión, con vistas a que la Sala Penal Nacional revise el caso y emita una decisión final.
Por su parte, el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006) afirmó ayer que "sería malo" que se responsabilice a su Gobierno por la libertad condicional otorgada a Nancy Gilvonio, a raíz de las normas aprobadas en su gestión que flexibilizaron el régimen carcelario para los sentenciados por terrorismo.
Toledo expresó de manera "clara y contundente" su condena a cualquier tipo de actividad terrorista.
Néstor Cerpa, el último jefe del MRTA, murió en 1997 en el rescate de rehenes que su agrupación tomó en la casa del embajador de Japón en Lima, precisamente para canjearlos por un grupo de sus militantes en prisión, entre ellos a su esposa Nancy Gilvonio.