El presidente de Perú, Alan García, pidió ante las delegaciones participantes en la 40 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos ahondar en las políticas de libre mercado y en el desarme en pro de un mayor desarrollo en la región.
García participó en la Asamblea tras el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y en primer lugar recordó a los asistentes los "cien meses de crecimiento económico ininterrumpido" de su país, que atribuyó a una política de "afirmación de democracia social, apertura a la inversión nacional y mundial y libre comercio".
Para García, este modelo ha servido a su país para reducir en solo cinco años la pobreza del 48 por ciento al 34 por ciento de la población, y a extender el agua potable, la electrificación y la educación entre los peruanos.
Pero donde más tiempo se explayó García fue en su propuesta por fomentar el desarme en la región, al recordar que los países latinoamericanos y caribeños han gastado 25.000 millones de dólares en compra de armas en los últimos 5 años y piensa destinar 35.000 más en el próximo lustro, cuando con esta última cantidad podría conseguirse sacar a 50 millones de personas de la pobreza.
El gobernante peruano, que dijo estar dispuesto a "insistir machaconamente" en esta idea del desarme en cualquier foro, sostuvo que América Latina ha "caído presa de un mal concepto de patria y soberanía" al querer armarse.
García minimizó los problemas que algunos países americanos pueden tener con sus vecinos (pero no aludió a los dos más graves, de Colombia con Venezuela o de Colombia con Ecuador), y reflexionó: "¿Dónde está la hipótesis de guerra? (El armamentismo) solo termina beneficiando a los comerciantes de armas", dijo.
El mandatario aludió a la relación de Perú con Ecuador, enfrentados en una breve guerra en 1995 y hoy con una "relación de fraternidad productiva que es un ejemplo para el mundo".
"Lo mismo queremos hacer con Chile, para romper allá y aquí los recelos y tener libertad de poder desarrollarnos juntos", añadió.
Tras el discurso de García, las delegaciones de países americanos asistieron a un breve espectáculo musical y a un coctel de bienvenida en el vestíbulo del Museo de la Nación, que acoge esta 40 Asamblea.