El presidente de Perú, Alan García, reclamó hoy en la ONU que el G20 se legitime más involucrando a otros países y a foros especializados del FMI y el Banco Mundial.
El G20 se proyecta ahora como el primer foro de coordinación y cooperación financiera internacional y "debemos apoyar su rol determinante para la reforma del sistema", subrayó García en su intervención ante la Asamblea General de la ONU.
Destacó que en América Latina en esta primera década del siglo XXI se planteó también un nuevo reto, escoger entre dos modelos diferentes de desarrollo económico y social.
El primero, dijo, es la democracia social ejercida a través de las instituciones, que reconoce la política de mercado y convoca la inversión mundial con reglas claras y que se propone crecer hacia fuera a través de tratados de libre comercio.
Frente a ese modelo, señaló que existe otra propuesta, la de "la propiedad estatal alentada por países con grandes riquezas naturales que confían su desarrollo a administrar esas riquezas y rechazan la inversión mundial, un modelo que pretende la dirección política de la economía y que rechaza la realidad global".
Perú es una prueba del desarrollo realista y global, remarcó en el foro mundial.
El mandatario peruano informó que su país ha logrado reducir la pobreza desde el 48 por ciento de su población hasta el 34 por ciento y pretende bajar ese índice a un 30 por ciento para el año 2011 y al 10 por ciento en 2021, cuando se cumple el Bicentenario de su Independencia.
Al igual que lo hicieran otros dirigentes latinoamericanos, García reprochó que 20 años después de finalizar la "Guerra Fría" aún no se ha construido la "estabilidad de un nuevo multilateralismo, basado en la efectividad del derecho internacional".
También reiteró su rechazo a la proliferación de armas nucleares y convencionales, porque "limitan el desarrollo social y retroalimentan el peligro de inestabilidad".
García hizo un llamamiento para que "los recursos que se destinan a la compra de armas vayan a parar al combate contra la pobreza", al tiempo que reiteró su apoyo a los procesos regionales de integración.