El alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez, señaló en San Salvador que las elecciones del próximo 29 de noviembre constituyen una salida a la crisis política que sufre Honduras, tras el golpe de Estado contra Manuel Zelaya.
"El verdadero fin a la crisis está en las elecciones, porque una cosa es lo que pasó el 28 de junio (cuando militares desalojaron del poder a Zelaya) y otra es el proceso democrático que deberá realizarse dentro de 60 días", manifestó el burgomaestre, informan hoy medios locales.
Álvarez, quien preside el Partido Nacional de Honduras, se pronunció durante una visita que cumplió este miércoles a San Salvador, donde suscribió un acuerdo de hermanamiento entre la capital salvadoreña y sus similares de Honduras y Guatemala.
"Aquí no se trata de personas, sino de la democracia, las libertades y nuestra Constitución, ese es mi principio", añadió, tras indicar que el Gobierno que preside Roberto Micheletti no debe involucrarse en el proceso electoral porque sería una "intervención".
Sobre el retorno sorpresivo de Zelaya, quien permanece en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre pasado, consideró que ha polarizado al país.
"Cuando tú tienes a alguien desde una sede diplomática llamando a la insurrección, no estás abonando al diálogo", sostuvo, a la vez que consideró que el que haya entrado de manera clandestina "fue una decisión equivocada".
Opinó, por otra parte, que la influencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en Honduras "ha sido uno de los peores males que ha golpeado el país en los últimos años".
Tegucigalpa cumplió este 29 de septiembre 431 años de fundación, sin festejos por la efeméride y sumida en la crisis política.
"Este año no tendremos celebración por la difícil situación que está viviendo el país", dijo ese día Álvarez, quien espera que los capitalinos lo reelijan en los comicios previstos para noviembre.