Asociaciones humanitarias alertaron hoy ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre las situaciones "infrahumanas" en las que se hallan los presos de los centros penitenciarios de la costa Caribe de Nicaragua.
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) analizaron junto con el Gobierno nicaragüense el estado de los reclusos de los centros de Bluefields y Puerto Cabezas en una de las sesiones que la CIDH realiza hasta el próximo 31 de octubre.
La presidenta de Cenidh, Vilma Nuñez, denunció "la falta de infraestructura, la mala alimentación, las deficiencias de salud e incluso los malos tratos por parte de funcionarios" que sufren los internos nicaragüenses, especialmente aquellos recluidos en la Costa Atlántica del país.
Asimismo, Nuñez hizo hincapié en la sobrepoblación de las cárceles, que en el primer semestre de 2008 rondaba alrededor de los 7.000 reclusos distribuidos en 8 centros de Nicaragua.
"Los internos se encuentran en situaciones infrahumanas, durmiendo en el suelo o incluso de pie, por lo que aumenta la inseguridad en estos centros".
La parte peticionaria argumentó que estas violaciones de los derechos humanos todavía se agravan más en el centro penitenciario de Bluefields y las dependencias policiales de Puerto Cabezas, donde los detenidos no están separados por categorías y se enfrentan a procesos judiciales más largos que en el resto del país.
En representación del Gobierno de Nicaragua, Hernán Estrada, procurador general de la República, reafirmó el compromiso de la administración para "seguir trabajando con Cenidh para solucionar estas situaciones infrahumanas", que se vienen arrastrando desde años atrás por los gobiernos anteriores.