El presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, Richard Fisher, dijo hoy que se opuso a la reciente decisión del banco central de adquirir hasta 600.000 millones de dólares en bonos del Tesoro en los próximos meses.
Durante un discurso en San Antonio, Texas, Fisher dijo que la estrategia conocida como "expansión cuantitativa" (Quantitative Easing) perjudica a los ahorradores, eleva los precios de las materias primas, incrementa la especulación financiera y podría resultar muy costosa si las tasas de interés suben rápidamente.
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, ha dicho que la política aprobada la semana pasada por el Comité de Mercado Abierto del banco central, ayudará a mantener bajas las tasas de interés de largo plazo y facilitará el crédito para que los empresarios inviertan y los consumidores consuman activando de esa forma la economía.
Fisher afirmó que él tendría más confianza en la estrategia de la Reserva si el Congreso y la Casa blanca se pusieran de acuerdo en medidas específicas que reduzcan la enorme deuda de EE.UU. y atiendan los déficit en el presupuesto federal.
Según Fisher, son pocos los empresarios dispuestos a invertir en Estados Unidos debido a sus políticas impositiva y regulatoria, y por eso se llevan sus negocios a otros países.
Las acciones de la reserva, comentó Fisher, podrían reducir esos factores adversos si los legisladores aprobaran políticas fiscales prudentes.
"El remedio para la enfermedad que sufre nuestra economía está en manos de las autoridades fiscales y regulatorias, no de la Reserva", dijo Fisher.
La Reserva Federal divulgó hoy un informe según el cual en los últimos tres meses los bancos han ablandado un poco las normas y los términos para algunos tipos de préstamos a negocios y hogares, pero otros muchos bancos indicaron que pasarán años antes de que se vuelva a las normas de largo plazo.
Los bancos parecen más dispuestos a facilitar los préstamos para compras de crédito de los consumidores, indicó el banco central en su encuesta trimestral de funcionarios de préstamos, que cubre hasta mediados de octubre pasado.
Al mismo tiempo ha seguido débil la demanda de hipotecas y la demanda de préstamos para negocios cayó después que estuvo sin cambios en la encuesta anterior.
En su discurso, Fisher dijo que entre los efectos negativos que podría tener la decisión de la Reserva se cuenta el debilitamiento del dólar frente a otras monedas y la percepción de que la Reserva está "monetarizando" la deuda del Gobierno mediante la impresión de más billetes para financiar el déficit.