Por segundo año consecutivo, la Serie Mundial llega a Filadelfia, y esta vez con los Filis que estableció el gerente general méxico estadounidense Rubén Amaro Jr., que debuto esta temporada en el cargo después de haber sido el discípulo preferido de Pat Gillick.
Amaro Jr. fue mano derecha de Gillick cuando los Filis lograron su primer título de la Serie Mundial en 84 años, pero esta vez el mérito es sólo suyo, en cuanto a la responsabilidad de la gerencia, que le entregaron después que Gillick decidió retirarse.
Antes, el directivo hispano había estado 10 años como asistente de la gerencia de los Filis y su dedicación y aprendizaje no fue en vano, sino todo lo contrario salió siendo un discípulo aventajado.
Los Filis no sólo no perdieron potencial, sino que han demostrado tener todavía mucha más solidez tanto en el apartado individual como de juego colectivo.
Lo han demostrado con los resultados durante la temporada regular al ganar el título de la División Este de la Liga Nacional y después dominar en la series de la fase final para estar de nuevo en el "Clásico de Otoño" con todas las opciones de revalidar el título.
Los Filis no sólo han seguido igual bajo su liderazgo, sino que además están demostrando tener mucha más experiencia, clase y sobre todo formulas ganadoras con jugadores que han sido seguidos por Amaro Jr.
"Lo bonito de todo esto es que nos estamos enfrentando a los Yanquis de Nueva York con un escenario único. Es en Nueva York", declaró Amaro después que su equipo perdió el segundo juego de la Serie Mundial. "Es toda la historia y el jugar contra uno de los mejores equipos de todos los tiempos, a nuestro juicio el mejor en la Liga Americana".
Por lo tanto, para Amaro Jr., el hecho de volver a Filadelfia con la Serie Mundial empatada a 1-1, demuestra todo el potencial ganador que hay dentro del equipo.
"El poder enfrentarnos a esta franquicia tan histórica y encontrarnos en esta situación es realmente gratificante. Es algo formidable", destacó.
Amaro Jr. fue el responsable directo de varias adquisiciones esta temporada para que los Filis llegasen tan lejos. Logró obtener al abridor izquierdo Cliff Lee y al jardinero Ben Francisco en un canje de cuatro prospectos con Cleveland.
Cuando faltaban dos meses y medio para el final de la temporada, supo arriesgar para contratar al lanzador dominicano Pedro Martínez, un agente libre, que nadie quería, pero que a sus 37 años ha demostrado que puede lanzar todavía una gran pelota.
Lee ponchó a 10 al lanzar la ruta completa en la victoria 6-1 de Filadelfia en el primer juego. El dominicano Martínez cayo en el segundo partido al perder los Filis por 3-1, pero hizo una gran labor en el montículo.
La diferencia estuvo en que el abridor derecho de los Yanquis, A.J. Burnett estuvo mejor al silenciar por completo al bateo de los Filis.
Sin embargo, Martínez concluyo la temporada regular con marca de 5-1 y 3.63 de promedio de efectividad en nueve aperturas en la campaña regular.
Amaro Jr., de 44 años, se ingreso dentro de la gerencia de los Filis inmediatamente después de culminar su carrera como pelotero en 1998.
Después de trabajar ocho años bajo el ex gerente general Ed Wade, ahora con los Astros de Houston, y los últimos tres con Gillick, le dieron la oportunidad de llegar al máximo cargo y ha respondido con matrícula de honor, al margen de lo que suceda en la Serie Mundial.
"Tuve la oportunidad de aprender de gerentes generales muy sagaces", admitió Amaro Jr. "Cada uno tenía cualidades de las que pude adquirir conocimientos, que ahora me han sido muy útiles", subrayó Amaro Jr."Al margen de nuestro trabajo han sido los peloteros como Pedro los que han hecho posible los triunfos".
El gerente general hispano también esta convencido que muy pronto cada vez habrá más latinos en puestos de responsabilidad en las Grandes Ligas porque han demostrado que están preparados para hacer cosas importantes.
"Si nos dan las oportunidades podemos hacer las cosas tan bien como cualquiera y de ahí que cada vez sean mayores las oportunidades para nosotros", agregó Amaro Jr.