Las entidades financieras American Express y CIT anunciaron hoy que han recibido la correspondiente aprobación preliminar para recibir 3.390 y 2.330 millones de dólares, respectivamente, de inyección púbica, después de haberse convertido ambas en bancos comerciales.
Esos fondos forman parte de los 700.000 millones de dólares que Washington ha decidido inyectar a los bancos comerciales para ayudar a que el sector financiero supere la crisis que atraviesa y evitar, así, que la economía estadounidense siga resintiéndose.
La compañía de tarjetas de crédito American Express pudo optar a estas ayudas después de haber transformado su estructura empresarial para convertirse en un banco comercial, algo que también se vieron forzados a hacer los bancos de inversión que sobrevivieron a los azotes de la crisis crediticia.
Esta noticia sin embargo no consiguió que sus acciones dejaran las pérdidas que, pasada la media sesión, rondaban el 2%, al contrario de lo que ocurrió con CIT, cuyos títulos subían a la misma hora el 5,74%.
Esta última detalló también a través un comunicado que le ha sido aprobada la concesión de 2.330 millones de dólares de fondos públicos.
Su comunicación llega un día después de que la Reserva Federal aprobara su propuesta de convertirse en un banco comercial y tener así la posibilidad de beneficiarse del Programa de Alivio de Activos Problemáticos (TARP, por su sigla en inglés) diseñado por Washington.