APAGON**Ayer el país (sí, el país) perdió el fluido eléctrico por hora y media. Al principio pensamos que se enfrentaba una situación como la ocurrida el año pasado en la Costa Noreste de Estados Unidos y luego en algunos países europeos. Allá ocurrió por una envejecida infraestructura, agravada por pésimos planes de contingencia, mientras que aquí ... pues fue lo mismo.
ETESA**Dice el refrán que "Mal de muchos, consuelo de tontos". Por ello, cabe reclamarle responsabilidad a la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A., cuyas cuadrillas ocasionaron el apagón mientras hacían una limpieza. También cabe exigirle al Ente Regulador que obligue a los agentes del mercado energético (incluyendo a ETESA) que implementen planes de contingencia para este tipo de eventualidad.
COOPERACION**En la era moderna, en la que cada minuto cuenta, ningún país puede darse el lujo de perder fluido eléctrico, por cortos plazos esparcidos o por largos ratos esporádicamente. Las pérdidas son incuantificables. El gobierno y el sector privado tienen que trabajar en concierto para asegurar que el país reciba un servicio de electricidad sin interrupción y confiable. Cobrar altas tarifas por uno distinto es una bomba de tiempo.