Concentraciones y mítines más bulliciosos que concurridos fueron la tónica del cierre de la campaña proselitista de cara a la consulta popular del próximo sábado en Ecuador, cuyo debate ha tenido más presencia en los medios.
También algunas caravanas de vehículos recorrieron las calles de Quito, que molestó a algunos transeúntes y conductores por la congestión que causaron en las principales calles, algunas con restricciones por obras de reparación.
Los mítines confrontaron al Sí oficialista y al No opositor, ante la aparente indiferencia de los ciudadanos, más preocupados por sus quehaceres cotidianos.
Desde esta medianoche, cuando acabe la campaña, los ecuatorianos tendrán dos días de tranquilidad para reflexionar su voto en la consulta, impulsada por el Gobierno para reformar el sistema judicial, castigar el enriquecimiento privado no justificado y sancionar a empresas que no afilien a sus trabajadores a la seguridad social.
También se preguntará sobre la eliminación de los juegos de azar, la creación de un Consejo para regular contenidos de la prensa, restringir negocios de banqueros y propietarios de medios y la prohibición de corridas de toros que concluyan con la muerte del animal.
Catorce toreros, con traje de luces, se encadenaron hoy durante unas dos horas en la Plaza de la Independencia, frente al Palacio de Gobierno, para reclamar "respeto" a esa tradición y evocar con carteles: "Viva la libertad".
Por contra, Daniel Cajas, integrante de la organización Diabluma, apuntó en la necesidad de acabar con la visión "de hombres que dominan la naturaleza" y que se dé paso a una visión "tal vez como iguales".
Cajas estaba entre una treintena de jóvenes que pidieron hoy el sí a la prohibición de las corridas cruentas también en la Plaza de la Independencia.
El debate sobre las enmiendas constitucionales y reformas a la normativa que contienen las diez preguntas que integran la consulta se ha concentrado en los medios, donde se han presentado acaloradas discusiones entre oficialistas y opositores.
Galo Mora, director del movimiento oficialista Alianza País, denunció una supuesta "campaña" de los medios privados contra el Gobierno y aseveró que "la prensa no ha sido imparcial" en este proceso.
No obstante, dijo que "con la sabiduría del pueblo ecuatoriano (a la hora de votar) sabemos que vamos a profundizar esta revolución" ciudadana que ha emprendido el presidente del país, Rafael Correa.
El propio Correa, que es el principal impulsor de la consulta, cerró su campaña en la ciudad andina de Cuenca, donde cientos le acompañaron por un recorrido de calles.
Allí, el mandatario insistió en la necesidad de reestructurar la justicia porque "por un lado entran los delincuentes y por otro salen", en clara crítica a jueces que han liberado a acusados peligrosos.
Para cambiar la justicia, dijo el presidente, se ha recurrido "a la forma más democrática", como es una consulta popular, en la que espera que el pueblo le dé el Sí, como sostenían hace una semana las últimas encuestas permitidas.
De su lado, Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil y uno de los más fuertes opositores del Gobierno, comentó hoy que "no hay duda que la corriente del No crece enormemente".
El sábado, más de once millones de ecuatorianos acudirán a las urnas para responder a diez preguntas, cinco de las cuales implican reformas constitucionales.
El Consejo Nacional Electoral terminará mañana de distribuir el material para el proceso del sábado, que comenzará a las 07.00 hora local (12.00 GMT) y terminará 10 horas después.
Tan pronto se cierren las mesas electorales se conocerá un sondeo a boca de urna realizado por una empresa privada y los primeros resultados oficiales parciales se sabrán dos horas después del cierre de las mesas.